{"id":21842,"date":"2026-10-27T11:50:50","date_gmt":"2026-10-27T14:50:50","guid":{"rendered":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/?p=21842"},"modified":"2026-10-27T11:50:51","modified_gmt":"2026-10-27T14:50:51","slug":"lula-revirtio-en-tres-semanas-el-resultado-de-la-primera-vuelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/?p=21842","title":{"rendered":"Lula revirti\u00f3 en tres semanas el resultado de la primera vuelta"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Lara Goyburu<\/p>\n\n\n\n<p>Este domingo, a las 22:16 de Brasilia, con el 99,99% escrutado, el Tribunal Superior Electoral daba a Lula el 51,78% de los votos v\u00e1lidos. Fl\u00e1vio Bolsonaro quedaba en 48,22%. La diferencia era de 4,4 millones de votos (<u>TSE<\/u>). Tres semanas antes, Fl\u00e1vio le hab\u00eda ganado por 1,87 puntos (<u>TSE<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del 4 de octubre, el gobierno y la campa\u00f1a de Lula salieron a buscar a ese votante, a mirarlo m\u00e1s que a verlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A qui\u00e9n fue a buscar la campa\u00f1a de Lula<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El beneficiario cl\u00e1sico del Bolsa Fam\u00edlia ya votaba mayoritariamente a Lula. El 17 de septiembre, a 17 d\u00edas de la primera vuelta, el gobierno anunci\u00f3 un aumento del 15% del programa, y ese aumento se empez\u00f3 a pagar el 19 de octubre, seis d\u00edas antes del balotaje (<u>Jornal Cont\u00e1bil<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero despu\u00e9s de la primera vuelta, la apuesta sum\u00f3 otro destinatario. El 13 de octubre, a doce d\u00edas del balotaje, el gobierno lanz\u00f3 el Prospera MEI, un paquete para los microemprendedores individuales (<u>Valor<\/u>, <u>Times Brasil<\/u>, <u>Forbes Brasil<\/u>). Sus medidas principales fueron:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>el perd\u00f3n de R$ 12.600 millones en deudas tributarias de 3,6 millones de MEI, que requiere una ley complementaria;<\/li>\n\n\n\n<li>la compra de R$ 6.000 millones en deudas bancarias de MEI, con descuentos m\u00ednimos del 90%;<\/li>\n\n\n\n<li>un Pix de hasta R$ 5.000 por beneficiario, para un m\u00e1ximo de un mill\u00f3n de MEI, con prioridad para las mujeres que facturan hasta R$ 40.500 al a\u00f1o;<\/li>\n\n\n\n<li>la exenci\u00f3n de emitir factura en las ventas a personas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Ese mismo d\u00eda, Lula prometi\u00f3 un P\u00e9-de-Meia para universitarios si era reelecto (<u>Folha<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>El MEI encaja con el perfil que describe esta serie. Una manicura o un repartidor con CNPJ y una deuda con la Receita Federal. Las estad\u00edsticas no lo cuentan como pobre, y su trato con el Estado pasa m\u00e1s por la Receita que por la protecci\u00f3n social. Es un votante al que el bolsonarismo le habla con el discurso del emprendedor frente al Estado. Lula le habl\u00f3 de su deuda y de su negocio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La versi\u00f3n de la \u201ccompra\u201d de los votos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En las redes brasile\u00f1as circula una versi\u00f3n seg\u00fan la cual Lula puso plata en la cuenta de cada microemprendedor en las \u00faltimas semanas de campa\u00f1a y le dej\u00f3 la factura al gobierno siguiente. Los datos que hoy tenemos disponibles permiten precisarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estimaciones del total van de R$ 290.000 millones (<u>Folha<\/u>) a R$ 298.400 millones, seg\u00fan la Institui\u00e7\u00e3o Fiscal Independente del Senado (<u>O Globo<\/u>). Abarcan medidas de 2026 y de 2027, y de naturaleza distinta. Seg\u00fan la IFI, m\u00e1s del 60% corresponde a programas de cr\u00e9dito subsidiado que deben devolverse (<u>Gazeta do Povo<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>Las medidas para los MEI no llegaron antes de la votaci\u00f3n, son una promesa. El perd\u00f3n de deudas necesita una ley que el Congreso todav\u00eda no vot\u00f3. El Pix MEI no tiene criterios de selecci\u00f3n definidos y su ejecuci\u00f3n est\u00e1 prevista para 2027 (<u>Portal 6<\/u>). El P\u00e9-de-Meia universitario es una promesa para el pr\u00f3ximo mandato.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras medidas s\u00ed llegaron a tiempo. El aumento del Bolsa Fam\u00edlia se cobra desde el 19 de octubre. La exenci\u00f3n del impuesto a la renta para quienes ganan hasta R$ 5.000 por mes rige desde enero, con un costo estimado de R$ 28.000 millones en 2026 (<u>Folha<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>El costo fiscal existe, aunque \u201cma\u00f1ana\u201d. Folha calcula que el Presupuesto 2027 deber\u00e1 ajustarse en al menos R$ 39.900 millones, y la IFI estima que el paquete puede sumar 1,2 puntos del PIB a la deuda bruta hasta fines de 2027 (<u>Folha<\/u>). El gobierno que deber\u00e1 hacer ese ajuste ser\u00e1 el del propio Lula. La secci\u00f3n de opini\u00f3n de Folha cuestion\u00f3 el uso electoral de la m\u00e1quina p\u00fablica (<u>Folha<\/u>). La ley electoral proh\u00edbe distribuir bienes o beneficios en a\u00f1o electoral, salvo programas sociales autorizados por ley y con ejecuci\u00f3n presupuestaria en el a\u00f1o anterior (Ley 9.504\/1997, art. 73; <u>TSE<\/u>). El Ministerio P\u00fablico ante el TCU pidi\u00f3 suspender el aumento del Bolsa Fam\u00edlia (<u>Movimento Econ\u00f4mico<\/u>). El debate legal, sin embargo, sigue abierto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ser visto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de los MEI, el dinero todav\u00eda no lleg\u00f3. Si el paquete movi\u00f3 votos, lo hizo por otra v\u00eda: un Estado que le dice a ese votante que sabe que debe y que tiene un negocio., que lo mira y sabe que existe, y que tiene un plan para acompa\u00f1arlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n sobre transferencias y voto ayuda a pensar ese mecanismo. Cesar Zucco estudi\u00f3 las elecciones brasile\u00f1as de 2002 a 2010 y encontr\u00f3 que los beneficiarios del Bolsa Fam\u00edlia votaron m\u00e1s al candidato oficialista en las tres presidenciales del per\u00edodo (<u>Zucco, 2013<\/u>). El dato clave es que el premio fue para quien gobernaba en cada momento, sea del partido que fuera. El v\u00ednculo era con el gobierno de turno.<\/p>\n\n\n\n<p>En Uruguay, Manacorda, Miguel y Vigorito midieron el efecto del PANES, un programa de transferencias de 2005. Los hogares beneficiarios ten\u00edan entre 11 y 13 puntos m\u00e1s de probabilidad de apoyar al gobierno, y ese apoyo se mantuvo despu\u00e9s de terminado el programa (<u>Manacorda, Miguel y Vigorito, 2011<\/u>). Los autores proponen dos explicaciones compatibles: el votante aprende qu\u00e9 le importa a ese gobierno, y responde con reciprocidad a quien lo tuvo en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda del reconocimiento le pone nombre a esa respuesta. Axel Honneth sostiene que la experiencia de menosprecio, de no ser tenido en cuenta, es una fuente de conflicto social tan potente como la privaci\u00f3n material. Katherine Cramer describi\u00f3 el reverso en el Wisconsin rural: un resentimiento hacia quienes, en la percepci\u00f3n de esos votantes, deciden sin mirarlos (Cramer, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sentirse ignorado ordena el voto. Sentirse visto, tambi\u00e9n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En <u>la primera entrega<\/u>, en noviembre de 2023, describ\u00ed a los nadie como quienes no hab\u00edan sido alcanzados de manera suficiente por la red de ayudas estatales. En <u>la tercera<\/u> distingu\u00ed tres maneras de sentir al Estado: cercano, lejano o en contra. El votante MEI vive la tercera. Para \u00e9l, el Estado es la Receita y la deuda. Con el Bolsa Fam\u00edlia, el gobierno sostuvo a los que ya lo sent\u00edan cercano. Con el paquete para los MEI, intent\u00f3 llegar a los que lo sent\u00edan en contra, y lo hizo nombr\u00e1ndolos, por su deuda y por su negocio. Es la tesis de esta serie llevada al extremo.<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00ednea pasa por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De d\u00f3nde salieron los votos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre las dos vueltas, Lula sum\u00f3 10,4 millones de votos y Fl\u00e1vio, 3,7 millones. En total, los dos sumaron 14 millones de votos. Esa cifra equivale a tres variaciones netas entre la primera y la segunda vuelta (<u>TSE, primera vuelta<\/u>; <u>TSE, segunda vuelta<\/u>):<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>9,3 millones de votos que en la primera vuelta fueron a otros candidatos;<\/li>\n\n\n\n<li>2,9 millones de votantes m\u00e1s;<\/li>\n\n\n\n<li>1,8 millones menos de votos en blanco y nulos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Son saldos. Entre una vuelta y otra hubo votantes que dejaron de ir y otros que fueron. Las cifras miden el resultado de esos movimientos. Para seguir a las personas hacen falta encuestas e investigaciones en las proximas semanas. Aun asi podemos ver algunos indicios:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los terceros.<\/strong><em> <\/em>Explican dos de cada tres votos nuevos. Seg\u00fan Quaest, el 48% de los votantes de Augusto Cury eleg\u00eda a Lula y el 33% a Fl\u00e1vio, aunque Cury hab\u00eda apoyado a Fl\u00e1vio (<a href=\"https:\/\/oglobo.globo.com\/blogs\/pulso\/post\/2026\/10\/quaest-lula-avanca-entre-eleitores-de-cury-no-segundo-turno-enquanto-flavio-cresce-entre-apoiadores-de-renan-e-caiado.ghtml\"><u>O Globo<\/u><\/a>). Mi estimaci\u00f3n por municipio apunta en la misma direcci\u00f3n. Los votantes de Ronaldo Caiado y de Renan Santos se inclinaron por Fl\u00e1vio. Quaest le daba a Lula el 21% y el 25% de esos electorados, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La participaci\u00f3n.<\/strong> Votaron 2,9 millones de personas m\u00e1s. La abstenci\u00f3n de la primera vuelta, del 21,08%, hab\u00eda sido la m\u00e1s alta desde 1998 (<a href=\"https:\/\/www.opovo.com.br\/noticias\/mundo\/2026\/10\/06\/primeiro-turno-teve-maior-abstencao-eleitoral-em-28-anos.html\"><u>O Povo<\/u><\/a>). Seg\u00fan mi estimaci\u00f3n por municipio, siete de cada diez votantes adicionales est\u00e1n en el Sudeste y el Sur, las regiones donde Fl\u00e1vio hab\u00eda ganado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El voto en blanco y el voto nulo.<\/strong> Hubo 1,8 millones menos de esos votos. En proporci\u00f3n, la ca\u00edda fue mayor en el Nordeste, donde pasaron del 5,1% al 3% de los votos emitidos. La estimaci\u00f3n por municipio indica que la mayor parte de ese voto termin\u00f3 en Lula.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese electorado se movi\u00f3 durante la campa\u00f1a. El primer Datafolha del balotaje, del 8 de octubre, ubicaba al 46% de los votantes de terceros con Fl\u00e1vio y al 32% con Lula (<u>Di\u00e1rio de Pernambuco<\/u>). Entre los votantes de Cury, el grupo m\u00e1s numeroso, Quaest registr\u00f3 que Lula pasaba del 34% el 14 de octubre (<u>O Liberal<\/u>) al 48% el 21 de octubre. Fue un electorado que decidi\u00f3 tarde, y en buena medida decidi\u00f3 por Lula.<\/p>\n\n\n\n<p>Lula gan\u00f3 con los votantes que no eran de nadie. La mayor\u00eda hab\u00eda elegido a otro candidato en la primera vuelta. El resto hab\u00eda votado en blanco o no hab\u00eda ido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese perfil coincide con lo que la ciencia pol\u00edtica sabe del <em>votante tard\u00edo<\/em>. Con datos de las elecciones canadienses, Fournier y sus coautores mostraron que quienes definen su voto durante la campa\u00f1a son los m\u00e1s sensibles a lo que ocurre en ella (Fournier et al., 2004). Para el caso brasile\u00f1o, Samuels y Zucco describen un electorado organizado en tres grupos: los petistas, los antipetistas y una franja amplia sin identificaci\u00f3n partidaria (<u>Samuels y Zucco, 2018<\/u>). Esa franja es la que esta serie llama los que no tienen due\u00f1o. Su voto depende de lo que perciben en las \u00faltimas semanas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tercera entrega advert\u00ed que las encuestas med\u00edan bien el malestar y peor su direcci\u00f3n, porque el electorado decide m\u00e1s tarde y se mueve m\u00e1s. El balotaje lo confirm\u00f3. Entre el primer Datafolha y la \u00faltima Quaest, la preferencia del grupo m\u00e1s numeroso de terceros cambi\u00f3 de signo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre los que no hab\u00edan ido, la evidencia es m\u00e1s escasa. Que 2,9 millones de personas m\u00e1s votaran despu\u00e9s de la abstenci\u00f3n m\u00e1s alta en casi tres d\u00e9cadas sugiere que una parte del desencanto volvi\u00f3 a las urnas cuando la elecci\u00f3n se volvi\u00f3 binaria. Para saber por qu\u00e9, har\u00e1n falta encuestas e investigaci\u00f3n poselectorales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que los n\u00fameros no dicen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los datos agregados tienen l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p>Lula recort\u00f3 la ventaja de Fl\u00e1vio en todos los estados que este gan\u00f3, desde 2,3 puntos en Rond\u00f4nia hasta 7,4 en R\u00edo de Janeiro. Minas Gerais fue el \u00fanico estado que cambi\u00f3 de ganador: Lula se impuso por 50,4% a 49,6%. En el Nordeste ampli\u00f3 su ventaja en 2,6 millones de votos. En el Sudeste redujo la de Fl\u00e1vio a cerca de la mitad (<u>TSE<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>Un movimiento tan parejo se parece m\u00e1s a una din\u00e1mica nacional que a un efecto focalizado. Los datos agregados no permiten atribuirle votos al paquete para los MEI. Para eso hacen falta encuestas que identifiquen a esos votantes, y todav\u00eda no las hay.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed se puede afirmar es m\u00e1s modesto. Los nadie definieron la elecci\u00f3n en las \u00faltimas tres semanas. Y la mayor\u00eda lo hizo por el candidato que gobierna.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese resultado obliga a revisar una parte de mi lectura anterior. El mapa del 4 de octubre parec\u00eda confirmar que el malestar flu\u00eda hacia la ruptura. Tres semanas despu\u00e9s, buena parte de ese electorado eligi\u00f3 al oficialismo. La tesis central resiste si se toma en serio lo que plante\u00e9 en <u>la segunda entrega<\/u> y retom\u00e9 en la tercera: los nadie son un estado de \u00e1nimo pol\u00edtico, sin identidad social fija. Un estado de \u00e1nimo cambia de direcci\u00f3n cuando cambia lo que tiene enfrente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tambi\u00e9n resiste la idea de la nitidez.<\/strong> En la segunda entrega escrib\u00ed que los nadie votan por lo que perciben m\u00e1s n\u00edtido que las alternativas, y eso no siempre es la oposici\u00f3n. En la primera vuelta, para el que se sent\u00eda afuera, esa opci\u00f3n fue Fl\u00e1vio. En la segunda, Lula sum\u00f3 algo que el opositor no pod\u00eda ofrecer: un Estado que ya estaba haciendo algo concreto por ese votante, o que promet\u00eda hacerlo de manera directa. Es lo que anticipa Zucco cuando afrima que el votante premia a quien gobierna en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La advertencia para Argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El que gobierna tiene una herramienta que el opositor no tiene. Puede hacer sentir al votante que el Estado lo ve y lo mira, y hacerlo a tiempo. Lula la us\u00f3 a fondo, con un costo fiscal que va a pagar su propio gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la herramienta no garantiza el resultado. Argentina lo comprob\u00f3 en 2023. Sergio Massa, ministro de Econom\u00eda y candidato oficialista, impuls\u00f3 en plena campa\u00f1a la eliminaci\u00f3n de Ganancias para los asalariados, sancionada el 29 de septiembre como Ley 27.725 (<u>BAE Negocios<\/u>). Gan\u00f3 la primera vuelta con el 36,68% (<u>La Naci\u00f3n<\/u>). Perdi\u00f3 el balotaje con el 44,35%, frente al 55,65% de Javier Milei (<u>escrutinio definitivo<\/u>). En octubre de ese a\u00f1o, la inflaci\u00f3n interanual era del 142,7% (<u>INDEC<\/u>).<\/p>\n\n\n\n<p>La evidencia comparada va en la misma l\u00ednea. Brender y Drazen analizaron 74 pa\u00edses entre 1960 y 2003 y no encontraron ning\u00fan grupo en el que el d\u00e9ficit en a\u00f1o electoral ayudara a reelegir al gobierno. En las democracias m\u00e1s antiguas, incluso lo perjudica (<u>Brender y Drazen, 2008<\/u>). Seg\u00fan esa evidencia, el gasto de campa\u00f1a no compensa por s\u00ed solo un malestar de fondo. Sirve cuando el votante ya est\u00e1 dispuesto a escuchar, y Brasil lleg\u00f3 al balotaje con un electorado partido en mitades.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reglas argentinas adem\u00e1s limitan esa herramienta. El C\u00f3digo Electoral proh\u00edbe, durante los 25 d\u00edas previos a la elecci\u00f3n, inaugurar obras y lanzar o promocionar planes o programas de alcance colectivo (art. 64 quater; <u>BAE Negocios<\/u>). El paquete para los MEI, anunciado a doce d\u00edas del balotaje, habr\u00eda ca\u00eddo dentro de esa ventana. El sistema de balotaje tambi\u00e9n es otro: en Argentina, un candidato gana en primera vuelta con el 45%, o con el 40% y diez puntos de diferencia (Constituci\u00f3n Nacional, arts. 97 y 98). La segunda vuelta, donde Lula hizo su remontada, puede no llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno argentino que llega a 2027 enfrenta un desaf\u00edo distinto. Seg\u00fan su propia definici\u00f3n, su programa se basa en la reducci\u00f3n del Estado y la baja de la inflaci\u00f3n. En esa l\u00f3gica, el Estado se hace presente a trav\u00e9s de precios m\u00e1s estables y menos impuestos. Esa respuesta convence a una parte de su electorado. La desaprobaci\u00f3n muestra que hay otra parte a la que no llega.<\/p>\n\n\n\n<p>Los datos del Monitoreo Nacional de M&amp;F de septiembre, que present\u00e9 en la tercera entrega, muestran d\u00f3nde est\u00e1 esa otra parte. La desaprobaci\u00f3n del Gobierno llegaba al 58,1%. El desempleo empataba con los aumentos de precios y tarifas como principal problema. La aprobaci\u00f3n era de 44,2% entre los hombres y de 28,9% entre las mujeres, la brecha m\u00e1s amplia de la serie. Cuando el desempleo pasa al frente, el malestar deja de ser difuso y se vuelve biogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>El equivalente argentino del MEI es el monotributista, ese que conoce al Estado sobre todo como recaudador. Si los nadie argentinos se parecen a los brasile\u00f1os, una parte de ellos est\u00e1 ah\u00ed y entre las mujeres que desaprueban al Gobierno. Son votantes sin due\u00f1o, que pueden decidir tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n tiene el problema inverso. No maneja el Estado. Y, como se\u00f1al\u00e9 en la entrega anterior, el descontento no fluye solo hacia ella. Para captarlo necesita una oferta n\u00edtida, dirigida a quienes sienten que el Estado no los ve, y mucho menos los mira, y debe construirla sin la herramienta de demostrarlo desde el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un antecedente propio. Despu\u00e9s de las legislativas de 2025, en la segunda entrega, se\u00f1al\u00e9 que en Argentina el voto de confirmaci\u00f3n hab\u00eda prevalecido sobre el voto castigo, aun con variables sociales estresadas. Brasil muestra el mismo movimiento con otra herramienta. En Argentina, el oficialismo obtuvo la confirmaci\u00f3n en una campa\u00f1a que gir\u00f3 sobre la probidad y el orden. En Brasil, la obtuvo con un Estado que nombr\u00f3 a sus votantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para 2027, la pregunta en Argentina es qui\u00e9n va a saber leer a tiempo d\u00f3nde est\u00e1n los que se sienten invisibles. Brasil agrega una precisi\u00f3n: esa lectura rinde votos cuando llega a tiempo y nombra al votante.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Brender, A. y Drazen, A. (2008). \u201cHow Do Budget Deficits and Economic Growth Affect Reelection Prospects? Evidence from a Large Panel of Countries\u201d. American Economic Review, 98(5), 2203-2220.<\/li>\n\n\n\n<li>Cramer, K. (2016). The Politics of Resentment: Rural Consciousness in Wisconsin and the Rise of Scott Walker. University of Chicago Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Fournier, P., Nadeau, R., Blais, A., Gidengil, E. y Nevitte, N. (2004). \u201cTime-of-voting decision and susceptibility to campaign effects\u201d. Electoral Studies, 23(4), 661-681.<\/li>\n\n\n\n<li>Honneth, A. (1997 [1992]). La lucha por el reconocimiento. Por una gram\u00e1tica moral de los conflictos sociales. Barcelona: Cr\u00edtica.<\/li>\n\n\n\n<li>Manacorda, M., Miguel, E. y Vigorito, A. (2011). \u201cGovernment Transfers and Political Support\u201d. American Economic Journal: Applied Economics, 3(3), 1-28.<\/li>\n\n\n\n<li>Samuels, D. y Zucco, C. (2018). Partisans, Antipartisans, and Nonpartisans: Voting Behavior in Brazil. Cambridge University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Zucco, C. (2013). \u201cWhen Payouts Pay Off: Conditional Cash Transfers and Voting Behavior in Brazil 2002-10\u201d. American Journal of Political Science, 57(4), 810-822.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Nota metodol\u00f3gica. Los resultados son provisorios, del Tribunal Superior Electoral, con el 99,99% de las secciones escrutadas a las 22:16 de Brasilia del 25 de octubre de 2026. El destino del voto de los terceros, del blanco y nulo y de los votantes adicionales es una estimaci\u00f3n propia. La calcul\u00e9 comparando los resultados de las dos vueltas en todos los municipios y localidades de votaci\u00f3n en el exterior, y la contrast\u00e9 con las encuestas Quaest y Meio\/Ideia de la \u00faltima semana de campa\u00f1a. Es una inferencia sobre datos agregados: no observa votantes individuales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lara Goyburu Este domingo, a las 22:16 de Brasilia, con el 99,99% escrutado, el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21871,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[696],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21842"}],"collection":[{"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21842"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21872,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21842\/revisions\/21872"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21871"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoglobalsur.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}