La renuncia de la Secretaria de Ambiente, Andrea Bianchi, ha abierto un nuevo capítulo en el reordenamiento interno del Gobierno provincial, coincidiendo temporalmente con la asunción de Agustín Tita como diputado nacional. Estos movimientos reavivan las versiones de una inminente reestructuración, particularmente en la cartera económica, en un momento sensible para la administración de Gustavo Melella que atraviesa un recambio de piezas clave.
La partida de Agustín Tita al Congreso, una de las figuras más influyentes del oficialismo, deja vacante su rol como articulador central de la gestión. Su salto obliga al Poder Ejecutivo a redistribuir funciones internas y a reacomodar el mando en la mesa chica, configurando un escenario donde el gobernador debe recalibrar liderazgo y responsabilidades.
En este contexto, las versiones sobre posibles cambios en la cartera económica han cobrado fuerza. En esta danza de nombres, además de la posibilidad de un reordenamiento interno, surge la figura de Federico Capellano, un dirigente con amplia experiencia política y económica que es mencionado por distintos sectores como un eventual refuerzo o reemplazo en el área.
A la par de estos movimientos, dos funcionarios se consolidan como los alfiles de mayor confianza y peso político del gobernador Melella. Gabriela Castillo concentra actualmente múltiples áreas y es la funcionaria de mayor peso político dentro del gabinete. Maximiliano Dalessio, por su parte, demuestra una influencia creciente en el manejo de fondos, negociaciones y articulaciones estratégicas, desde las tratativas con YPF por Terra Ignis hasta su participación en la FAMP, el Laboratorio del Fin del Mundo y la Fundación del BTF.
La combinación de la salida en Ambiente, la asunción de Tita, y el movimiento de nombres en torno a Economía configura un escenario de reacomodamientos inminentes dentro del gabinete provincial, donde Melella deberá encarar una etapa que exige redefiniciones de mando en un marco de tensión política y necesidades de gestión.
