El doctor Carlos Sánchez Posleman, titular de la Clínica San Jorge de Ushuaia, expresó su preocupación por la situación de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) tras la firma de un nuevo convenio prestacional. Si bien el acuerdo busca regularizar la situación administrativa y establecer un compromiso de pago frente a la abultada deuda acumulada, el directivo aseguró que la medida es insuficiente mientras no se aborde el desfinanciamiento crónico que atraviesa la institución.
En declaraciones radiales, Sánchez Posleman fue contundente al señalar que el problema de fondo sigue latente y requiere de una discusión profunda en la Legislatura Provincial. El médico explicó que el contrato fue firmado bajo la modalidad «ad referéndum» por la presidencia de la obra social, debido a la falta de quórum en el directorio. Sobre este punto, calificó de irresponsable la actitud de los directores que impidieron la sesión, señalando que la atención de los afiliados quedó supeditada a decisiones personales a pocos días de un recambio de autoridades.
El nuevo esquema contractual introduce un techo presupuestario de 2.200 millones de pesos. Bajo esta modalidad, si la facturación supera ese límite, la clínica no percibe el excedente, mientras que, si el gasto es menor, el ahorro se distribuye entre el hospital público, la OSEF y la propia clínica. Aunque el titular de la San Jorge se mostró a favor de este sistema de integración, criticó duramente la ruptura de la cadena de pagos, revelando que en los últimos dos meses la institución solo ha percibido la mitad de los ingresos habituales, complicando el cumplimiento de las obligaciones salariales.
Finalmente, Sánchez Posleman advirtió sobre las posibles consecuencias legales que enfrenta el convenio. Ante la posibilidad de que una denuncia judicial anule lo firmado, el profesional alertó que la falta de un contrato vigente obligaría a la suspensión inmediata de las prestaciones para los afiliados. Pese a las dificultades, defendió la transparencia de la herramienta alcanzada, destacando que el objetivo final debe ser la integración eficiente de los recursos entre los sectores público y privado para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud.
