Con un marco de entusiasmo y una convocatoria que superó las expectativas iniciales, el Instituto Municipal de Deportes dio inicio formal este lunes al primer contingente de su tradicional colonia de verano. La jornada inaugural marcó el comienzo de una experiencia integral para más de 400 niños y niñas de la ciudad, quienes durante las próximas semanas habitarán los diversos centros deportivos municipales para disfrutar de una agenda diseñada específicamente para el esparcimiento y la formación durante el receso escolar.
La propuesta, que se extenderá hasta el próximo viernes 23 de enero, destaca por su carácter polivalente, combinando disciplinas que van desde lo lúdico y artístico hasta lo estrictamente deportivo. Entre los mayores atractivos de esta edición se encuentran las prácticas de kayak y las sesiones de natación, actividades que permiten a los pequeños colonos vincularse de manera segura con el entorno acuático bajo la supervisión de profesionales especializados. Este despliegue logístico busca no solo el entretenimiento, sino también fomentar hábitos de vida saludable y el desarrollo de habilidades sociales en un entorno cuidado.
Al respecto, la vicepresidenta del IMD, Carla Petrina, manifestó su satisfacción por el inicio del ciclo, subrayando la importancia de ver los espacios deportivos colmados de actividad. La funcionaria resaltó la relevancia social de esta iniciativa, calificándola como una de las propuestas más valoradas y requeridas por las familias de la comunidad. En ese sentido, destacó el arduo trabajo previo realizado por el equipo de Informes del instituto, quienes mantuvieron un contacto personalizado con cada hogar para confirmar las vacantes y gestionar de manera eficiente la lista de espera, garantizando así que la mayor cantidad posible de interesados pudiera acceder al programa.
Con el primer contingente ya en marcha, la ciudad vive un clima de intensa actividad comunitaria donde el deporte y la recreación se consolidan como herramientas fundamentales de contención y disfrute para las infancias fueguinas. La colonia no solo representa una solución para la organización familiar durante el verano, sino que se posiciona como un espacio de referencia donde el juego y el aprendizaje se encuentran en cada jornada.
