Un relevamiento detallado del Observatorio de Tierras, conformado por equipos de investigación de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet, determinó que la superficie de Tierra del Fuego bajo titularidad de propietarios extranjeros asciende a 89.847 hectáreas. Este dato surge de un trabajo de mapeo territorial mediante el uso de una herramienta interactiva que permite visualizar la distribución de la propiedad del suelo en toda la República Argentina.
Sobre una superficie total de 1.926.919 hectáreas que componen la provincia, el área en manos extranjeras representa aproximadamente el 5% del territorio. Esta proporción sitúa a la jurisdicción fueguina en un rango medio en comparación con el resto de las provincias argentinas y en sintonía con el promedio nacional, el cual registra un acumulado de más de 13 millones de hectáreas bajo este tipo de propiedad.
Al realizar un desglose por departamentos, el informe elaborado por el magíster Matías Oberlin revela una marcada concentración geográfica del fenómeno. La mayor parte de la superficie afectada se localiza en la zona de Tolhuin, con un registro de 73.030 hectáreas. Por su parte, el departamento de Río Grande concentra las 16.817 hectáreas restantes. Esta diferencia evidencia que la adquisición de tierras por parte de titulares extranjeros no se ha dado de manera uniforme en el territorio insular.
El estudio subraya que, más allá de la comparativa estadística con otras regiones del país, la situación en Tierra del Fuego presenta particularidades vinculadas a su ubicación estratégica. La provincia posee recursos naturales sensibles, áreas de alto valor ambiental y una posición geopolítica de relevancia, factores que otorgan una dimensión específica a la discusión sobre la tenencia de la tierra y los objetivos de su explotación o conservación.
La herramienta interactiva desarrollada por la UBA y el Conicet facilita la identificación de la propiedad del suelo con precisión geográfica, aportando datos objetivos al debate público. De este modo, el relevamiento se constituye como un insumo técnico para el análisis de políticas vinculadas a la gestión del territorio, el ejercicio de la soberanía y la planificación del desarrollo sostenible en la región más austral del país.
