En una rueda de prensa brindada esta mañana en la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof se refirió al reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que favoreció a la Argentina en el litigio por la nacionalización de YPF.
El mandatario interpretó la resolución como un triunfo de la soberanía económica y la protección de los intereses nacionales frente a la presión de los fondos internacionales, destacando que la justicia estadounidense finalmente ratificó que la Constitución Nacional y la ley argentina están por encima de los estatutos de una empresa privada. Sin embargo, Kicillof aprovechó la ocasión para lanzar duras críticas al presidente Javier Milei, a quien acusó de haber estado históricamente del lado de los «buitres» y de no comprender la función social de la petrolera estatal, a pesar de «lucrar con sus resultados».
Durante su alocución de más de sesenta minutos, el gobernador bonaerense pidió extrema cautela y prudencia a las autoridades nacionales ante la posibilidad de nuevos reclamos judiciales en los Estados Unidos. Advirtió que, si el Ejecutivo insiste en deslegitimar el proceso de nacionalización de 2012, solo proporcionará argumentos a los demandantes para futuras apelaciones, lo cual resultaría riesgoso y contrario al interés nacional. En este sentido, fue tajante al señalar que ahora es «total responsabilidad de Milei» continuar con la defensa legal del país y proteger el patrimonio de la compañía.
En un contexto global de inestabilidad por los conflictos en Medio Oriente, Kicillof reclamó formalmente a la administración libertaria que intervenga para moderar el precio de los combustibles en el surtidor, que ya supera los 2.000 pesos por litro.
El mandatario provincial sostuvo que la propiedad estatal de YPF es una herramienta fundamental para amortiguar los vaivenes internacionales y asegurar la energía a la población, especialmente tras haber alcanzado el autoabastecimiento. Cuestionó el modelo productivo del Gobierno Nacional, al que acusó de pretender entregar los recursos naturales y favorecer la exportación por sobre el mercado interno, perdiendo la oportunidad de generar industria nacional y encadenamientos productivos.
Finalmente, el exministro de Economía recordó que la recuperación de la petrolera permitió revertir la caída en la producción que dejó la gestión de Repsol y poner en marcha el desarrollo de Vaca Muerta. Subrayó que el proceso se realizó conforme a la ley de expropiaciones y la Constitución, pagando la indemnización correspondiente y no mediante una confiscación, como sugieren sectores de la oposición. Kicillof concluyó enfatizando la necesidad de defender a YPF como una empresa de bandera que debe priorizar el bienestar social y el desarrollo de la Argentina por encima de los intereses privados o extranjeros.
