La interna del peronismo en Tierra del Fuego sumó un nuevo capítulo de tensión con la renuncia de la legisladora provincial Myriam Martínez a la vicepresidencia del Partido Justicialista (PJ). La decisión profundiza la crisis del oficialismo y deja expuesta la ruptura definitiva entre los principales referentes de la provincia: el gobernador Gustavo Melella y el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto.
Martínez, quien integra el bloque FORJA bajo la conducción del mandatario provincial, decidió apartarse tras meses de una convivencia política que se volvió insostenible. Si bien acompañó a Vuoto durante sus dos mandatos al frente del partido, su alineamiento con el armado electoral de Melella en 2023 y su participación activa con FORJA en 2025 terminaron de agotar su «doble pertenencia».
Al explicar su salida, Martínez fue categórica respecto a sus diferencias con el estilo del intendente de Ushuaia. “No tengo nada que ver con esa manera de hacer política”, sostuvo la legisladora, asegurando que el 98% de su decisión responde a los métodos y decisiones de la conducción partidaria.
“La política es construcción y convencimiento, y es muy difícil acompañar a alguien cuando no estás convencida de lo que hace y deja de representarte”, señaló, dejando en claro que su alejamiento busca liberar la gestión de Vuoto de una voz disidente en la cúpula del PJ.
La renuncia no solo responde a una interna partidaria, sino también al complejo escenario financiero que atraviesa la provincia. La disputa por los fondos coparticipables entre el Gobierno Provincial y el Municipio de Ushuaia, iniciada en enero, terminó de dinamitar la alianza que ambos sectores sostuvieron hasta las elecciones pasadas.
A la tensión local se suma el contexto nacional marcado por la caída de recursos y el ajuste impulsado por la gestión de Javier Milei. Esta presión sobre las arcas públicas ha acelerado los desacoples políticos, obligando a los dirigentes a tomar posiciones definitivas en la puja por los recursos.
Desde el entorno de Walter Vuoto minimizaron el impacto de la renuncia, argumentando que Martínez ya no formaba parte del partido desde que optó por ser candidata de FORJA. “En algún momento tenés que jugar para un lado”, deslizaron fuentes cercanas al intendente.
Con esta salida, el mapa político del oficialismo fueguino queda fragmentado en tres sectores bien diferenciados:
- El armado del gobernador Gustavo Melella (FORJA).
- El sector liderado por el intendente de Río Grande, Martín Pérez.
- El Partido Justicialista conducido ahora en soledad por Walter Vuoto.
Esta fragmentación interna y el desgaste de la gestión oficialista abren un nuevo escenario de cara al futuro, en una provincia donde La Libertad Avanza ya logró capitalizar el descontento electoral en los comicios de 2025.
