Ramiro Caballero, presidente de la entidad, sostuvo que Tierra del Fuego no puede depender exclusivamente de la industria electrónica. Apuntó a la falta de infraestructura y la necesidad de una estrategia de desarrollo a largo plazo para atraer inversiones privadas.
El presidente de la Unión Industrial Fueguina (UIF), Ramiro Caballero, trazó un balance complejo sobre la situación productiva de la provincia. En declaraciones a FM La Isla, el dirigente advirtió que Tierra del Fuego transita un momento de estabilidad por debajo de las expectativas, caracterizado por una baja en la actividad, retracción del consumo y niveles de empleo que no logran el crecimiento sostenido necesario para el desarrollo local.
Caballero explicó que, si bien existen repuntes puntuales, como el caso de los televisores debido a eventos deportivos y promociones, el cuadro general es de estancamiento. El titular de la UIF puso especial énfasis en el impacto de la competencia desleal, señalando que el ingreso irregular de productos, especialmente celulares, afecta directamente a la industria local al comercializarse sin cargas impositivas, lo que genera condiciones desiguales de mercado. No obstante, el dirigente planteó que el esquema actual resulta insuficiente y afirmó que no se puede pensar que el sector electrónico por sí solo resolverá el futuro de la provincia.
Uno de los puntos críticos de su análisis fue la incapacidad provincial para retener inversiones. Según Caballero, existen empresas con capacidad y trayectoria que están trasladando sus proyectos a otras regiones del país porque no encuentran en Tierra del Fuego la infraestructura, los servicios o los marcos normativos suficientemente ágiles. En este sentido, remarcó que para atraer capitales privados es indispensable garantizar condiciones básicas como energía, conectividad, ordenamiento territorial y agilidad en los procesos administrativos del Estado. Asimismo, cuestionó el uso del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), al considerar que se perdió tiempo valioso para convertir esos recursos en obras estratégicas.
Para la UIF, es imperativo que Tierra del Fuego deje de enfocarse únicamente en la supervivencia y comience a diseñar un proyecto estructural de largo plazo. Caballero propuso aprovechar las ventajas comparativas de la región, tales como el desarrollo del gas y la energía eólica, el potencial logístico vinculado a la Antártida y el Atlántico Sur, el impulso al sector turístico y la posibilidad de agregar valor a los recursos naturales.
Sobre la relación con el Gobierno nacional, el dirigente industrial abogó por un vínculo maduro y estratégico basado en un plan de transformación claro, dejando de lado las diferencias políticas. Además, respecto al debate sobre el RIGI, consideró que la provincia no debe cerrarse a ninguna herramienta que facilite la llegada de proyectos de gran escala para evitar quedar rezagada frente a otras jurisdicciones.
El presidente de la UIF cerró su análisis con un llamado a la dirigencia política, empresarial y social para establecer una agenda común que permita liberar el potencial de transformación de la provincia. Concluyó que la discusión pública no puede quedar atrapada en la falta de recursos o debates institucionales sin impacto productivo, reafirmando que el verdadero desafío para Tierra del Fuego es definir con claridad qué modelo de provincia se desea construir para los próximos años.
