Ante un escenario económico marcado por la contracción de ingresos y el incremento de la demanda social, la Municipalidad de Río Grande reorientó sus prioridades operativas para concentrar los recursos en las funciones esenciales de la ciudad, garantizando los servicios cotidianos y las intervenciones urbanas previstas para el cierre del invierno.
El secretario municipal de Gobierno, Gastón Díaz, remarcó el criterio de austeridad aplicado en la administración comunal y señaló que el panorama actual obliga a focalizar los esfuerzos en los servicios que corresponden estrictamente al orden municipal, tales como el mantenimiento de espacios públicos, el bacheo y arreglo de calles, la recolección de residuos, el transporte urbano y los servicios sanitarios básicos.
En materia sanitaria, el funcionario reconoció que, si bien la atención es competencia primaria de la provincia, el municipio sostiene un alto nivel de involucramiento a través de sus 15 dispositivos sanitarios, entre los que destacan los centros barriales, el Centro de Rehabilitación Mamá Margarita y los programas especializados en salud mental y diagnóstico infantil.
En paralelo, la gestión municipal ratificó su reclamo por la suspensión provincial del decreto que establecía un coeficiente de coparticipación favorable para el distrito, exigencia clave de cara al proyecto presupuestario que se define el próximo 30 de septiembre. Al respecto, Díaz aseveró que “son recursos de los riograndenses”, vinculando de forma directa la restitución de dichos fondos a las previsiones de gasto e infraestructura para el ejercicio 2027.
