En una sesión desarrollada este jueves, el Senado de la Nación aprobó por 38 votos a favor y ocho en contra la reforma al régimen de Zonas Frías, una iniciativa que ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados desde el mes de mayo. Con esta modificación, la normativa retrotrae los criterios originales del sistema creado en 2002 y elimina el beneficio automático en la boleta de gas para 3,35 millones de usuarios en todo el país, de los cuales 1,24 millones corresponden a 94 municipios de la provincia de Buenos Aires.
A partir de esta nueva ley, únicamente conservarán el subsidio de manera directa los usuarios ubicados en la región patagónica, en el departamento mendocino de Malargüe y en la Puna. Quedan excluidos del esquema general todos los distritos que se habían incorporado con la ampliación sancionada en 2021, la cual abarcaba a zonas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y otras provincias sin condiciones climáticas extremas.
Además de la restricción geográfica, la norma introduce un cambio estructural en la base de cálculo de la bonificación. Hasta el momento, el descuento que oscilaba entre el treinta y el cincuenta por ciento se aplicaba sobre el total de la factura. Con la nueva legislación, el subsidio recaerá de manera exclusiva sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte de Gas, mientras que el Valor Agregado de Distribución, el costo del transporte troncal y la carga impositiva dejarán de estar cubiertos. Esta modificación provocará incrementos tarifarios incluso en las regiones que retienen el beneficio, estimándose una suba cercana al veinticinco por ciento para la zona histórica patagónica.
Durante el debate parlamentario, la titular de la comisión de Energía del Senado, Flavia Royón, señaló la necesidad de avanzar hacia un sistema de asistencia más equitativo, detallando que el país cuenta con nueve millones de usuarios de gas natural, divididos entre la zona fría histórica, la zona ampliada y millones de hogares que dependen del uso de garrafas. Por su parte, el Gobierno nacional estimó que la reestructuración generará un ahorro fiscal de 272.099 millones de pesos, corrigiendo el déficit previo del esquema que ascendía a 485.000 millones de pesos.
Pese a la eliminación del carácter automático del descuento en las regiones excluidas, los hogares de esas zonas podrán solicitar el Subsidio a la Energía Focalizado si logran acreditar vulnerabilidad socioeconómica. Para acceder a esta asistencia, el criterio fijado establece un tope de ingresos equivalente a tres Canastas Básicas Totales, tasadas actualmente en 4.816.491 pesos para una familia tipo. Asimismo, el acceso directo estará garantizado para los hogares inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares, los veteranos de guerra de Malvinas y aquellos grupos familiares que cuenten con un integrante con Certificado Único de Discapacidad, casos que quedarán sujetos a la evaluación de la Secretaría de Energía.
Aquellos usuarios de las zonas templadas que no califiquen para el esquema focalizado afrontarán incrementos significativos en sus costos mensuales, calculados por entidades especializadas en aumentos que podrían duplicar el valor de las facturas según el consumo y la localidad. Las personas interesadas en verificar si sus distritos se encontraban alcanzados por el beneficio previo pueden consultar los listados oficiales disponibles en los canales institucionales del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad.
