El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, cuestionó con dureza a través de sus redes sociales la reciente reforma del Régimen de Zona Fría sancionada por el Senado de la Nación. El jefe comunal advirtió que el nuevo esquema normativo derivará inevitablemente en un incremento drástico y significativo en las boletas de gas de todos los hogares de Tierra del Fuego, golpeando de manera directa el poder adquisitivo de los vecinos.

Durante su pronunciamiento, el mandatario municipal desmintió los argumentos oficiales que buscan minimizar el impacto de la medida mediante tecnicismos legales. “Que no nos engañen con tecnicismos: mantener el descuento del 50% solo en el precio del gas de origen, pero cobrarnos el transporte, la distribución y los impuestos a valor pleno, es un recorte encubierto que va directo al bolsillo de nuestras familias”, sostuvo categórico.
Vuoto enfatizó que cualquier debate legislativo o tarifario sobre este servicio público esencial debe contemplar indefectiblemente las condiciones climáticas extremas y particulares que caracterizan a la región austral. Al respecto, recordó que la temperatura media durante el mes de julio en Ushuaia se ubica en apenas 2,3 grados centígrados, un registro térmico que se encuentra muy por debajo de los promedios de la gran mayoría de los centros urbanos del país y que demanda un esfuerzo económico extraordinario para los hogares.

Apoyado en datos oficiales provenientes del ENARGAS sobre la altísima demanda residencial que exige mantener calefaccionados los hogares durante gran parte del año calendario, el intendente cuestionó con firmeza que se intente instalar una mirada centralista que califique el beneficio como un privilegio sectorial. “En Ushuaia el gas no se usa para cocinar: se usa para vivir”, sentenció, poniendo de relieve la imposibilidad material de prescindir de este recurso básico en el extremo sur.
Finalmente, el mandatario advirtió que las consecuencias de esta modificación legislativa exceden largamente el plano estrictamente tarifario y económico, erosionando pilares fundamentales para el arraigo, el desarrollo socioeconómico y la geopolítica nacional en el Atlántico Sur. “El gas en Ushuaia no es un beneficio ni un privilegio, es una necesidad básica para sobrevivir y producir en el sur. Desfinanciar nuestra matriz energética y debilitar el arraigo en este suelo también es una forma de vaciar nuestra soberanía”, concluyó el jefe comunal.
