Con una inflación acumulada que supera el 23% frente a salarios que no alcanzan el 18%, el gremio estatal reclama una convocatoria urgente para octubre y noviembre, advirtiendo con posibles medidas de fuerza.
En medio de un escenario económico cada vez más adverso y un marcado descontento en el sector público, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) elevó la presión sobre la gestión provincial y reclamó la convocatoria inmediata a una nueva mesa de paritarias con el fin de garantizar incrementos salariales que permitan mitigar la pérdida de poder adquisitivo durante octubre y noviembre.
El secretario de Finanzas del gremio, Carlos Margalot, expuso la alarmante brecha existente entre la evolución de los precios y las subas en los haberes percibidas hasta el momento. Según detalló, la inflación acumulada ya alcanzó un 23,6% al mes de septiembre —período que registró un incremento del 1,9%—, mientras que la mejora salarial acumulada en el sector estatal apenas llega al 18% en lo que va del año, consolidando un evidente retraso frente al costo de vida.
Ante esta situación, el referente sindical remarcó que el objetivo del sector es «no perder octubre» y concretar discusiones salariales urgentes para los próximos dos meses. Sin embargo, lanzó duras críticas hacia la falta de canales de diálogo institucional por parte del Ejecutivo provincial, cuestionando la nula respuesta del Ministerio de Economía: «Últimamente no nos contestan el teléfono; por ahí el ministro estará ocupado en otras situaciones», ironizó.
Frente a la intransigencia y la falta de respuestas oficiales, Margalot adelantó que el gremio avanzará con las intimaciones formales correspondientes para obligar el inicio de la negociación paritaria. Asimismo, advirtió que las bases sindicales se encuentran en estado de alerta y evaluarán los pasos a seguir junto con posibles medidas de fuerza en caso de no recibir una convocatoria formal durante el transcurso de la semana.
