A pesar de las fluctuaciones de la economía nacional, el hábito de los fueguinos de viajar por carretera hacia el norte del país se ha mantenido con notable vigor durante la presente temporada estival. De acuerdo con el último informe suministrado por las autoridades del Gobierno provincial encargadas del “Operativo Verano Seguro”, se ha registrado un balance parcial que confirma que 32.086 personas ya han abandonado el territorio isleño por vía terrestre para disfrutar de las playas, las sierras y otros destinos tradicionales del continente.
Este flujo migratorio estacional, contabilizado entre el 1 de diciembre de 2025 y el 11 de enero de 2026, implicó la movilización de 11.766 vehículos particulares a través de los pasos fronterizos. En términos comparativos, el movimiento de entrada a Tierra del Fuego ha sido considerablemente más moderado en este mismo lapso: las estadísticas oficiales indican el ingreso de 19.381 personas y 7.615 automóviles, cifras que engloban tanto a turistas visitantes como a residentes que ya han iniciado su retorno.
El análisis cronológico de estos datos permite identificar que el viernes 19 de diciembre fue la jornada de mayor intensidad operativa en la frontera. Aquel día, que marcó formalmente el inicio del receso por las festividades de fin de año, se produjo un pico de demanda con el cruce de 1.647 personas y 577 vehículos en apenas veinticuatro horas, lo que exigió un esfuerzo coordinado de los organismos de control para agilizar los trámites migratorios y aduaneros.
Para comprender la magnitud de este desplazamiento, resulta útil observar la realidad demográfica de la provincia. Con una población que se estima en los 185.000 habitantes —donde Río Grande aporta 99.000, Ushuaia unos 80.000 y la localidad de Tolhuin aproximadamente 6.000—, el hecho de que más de 32.000 personas hayan cruzado al continente representa que cerca del 17% del total de la población fueguina se ha movilizado por las rutas durante la primera mitad del verano. Este porcentaje subraya la importancia cultural y social que tiene para los habitantes del extremo sur el viaje terrestre, consolidándose como una opción predilecta incluso frente a los desafíos económicos vigentes.
Evolución del flujo migratorio (Diciembre – Enero)
Si comparamos el periodo central de diciembre (del 6 al 26 de cada año), se observa una tendencia a la baja en el volumen total de personas que deciden cruzar por tierra.
- Diciembre 2024: En este tramo del año anterior, se registraron 18.241 personas saliendo de la isla en 6.431 vehículos.
- Diciembre 2025: En el mismo lapso del presente operativo, la cifra descendió a 15.136 personas en 5.466 vehículos.
Esta reducción de aproximadamente un 17% en el egreso de personas durante las semanas previas a las fiestas refleja el impacto de la situación económica mencionada al inicio, donde el costo de los combustibles, alojamientos y traslados parece haber condicionado la salida de un sector de la población que el año pasado sí pudo viajar.
El «Día Pico» y el comportamiento del retorno
A pesar de la caída en los totales generales, el comportamiento de las jornadas de mayor tráfico fue similar en ambos periodos, aunque con una leve disminución en la intensidad:
- Concentración en las fiestas: El récord de 2024 ocurrió el 20 de diciembre con 2.057 personas, mientras que el pico de este año fue el 19 de diciembre con 1.647 personas. Esto confirma que, independientemente del contexto, la tercera semana de diciembre sigue siendo el momento crítico para el sistema logístico fronterizo.
- Brecha de ingresos: En ambas temporadas se mantiene una constante: el flujo de salida hacia el norte es casi el doble que el de ingreso durante el primer mes. Esto se explica porque la mayoría de los fueguinos que parten al inicio de la temporada suelen regresar recién a finales de enero o durante el mes de febrero.
Contexto demográfico y arraigo
Al analizar el acumulado total hasta el 11 de enero de 2026 (los 32.086 egresos), vemos que la tradición del viaje terrestre sigue siendo un pilar social. Aunque las cifras brutas son menores que el año pasado, el hecho de que el 17% de la población (considerando el total de 185.000 habitantes entre Río Grande, Ushuaia y Tolhuin) haya logrado movilizarse por carretera hacia el continente demuestra una fuerte resiliencia de esta costumbre estival frente a la pérdida del poder adquisitivo.
