En medio de un clima de alta tensión por la distribución de fondos, el ministro de Economía de la provincia, Alejandro Barrozo, salió a marcar la postura del Ejecutivo fueguino. El funcionario definió como un “esfuerzo excepcional” el cumplimiento de las obligaciones salariales con los empleados estatales, enmarcando la situación local dentro de un contexto económico adverso que afecta a todas las jurisdicciones del país.
Barrozo explicó que el escenario actual no es un hecho aislado, sino el resultado de una caída generalizada de recursos y una fuerte tensión financiera a nivel nacional. En este sentido, justificó la necesidad de actuar con responsabilidad fiscal y el uso de herramientas financieras específicas, como el adelanto de coparticipación acordado recientemente con el Gobierno nacional para cubrir baches de liquidez.
El titular de la cartera económica subrayó que existe una decisión política firme de garantizar el pago de salarios y sostener el funcionamiento del Estado, incluso bajo condiciones extremadamente desafiantes. Indicó que este esfuerzo de gestión también se intenta trasladar a las administraciones comunales, aunque advirtió que la respuesta de los ejecutivos municipales no ha sido uniforme.
El ministro destacó que existen municipios que comprenden la complejidad de la realidad actual y que, si bien defienden legítimamente sus recursos, mantienen una predisposición al diálogo que facilita el arribo a consensos. Valoró positivamente a aquellas administraciones locales que, aun enfrentando demoras en la remisión de fondos, optan por el camino del entendimiento institucional para sobrellevar la crisis.
Sin embargo, Barrozo marcó una clara distancia respecto a otros sectores que, según sus palabras, no parecen estar interpretando la gravedad del momento. El funcionario cuestionó que se haya optado por politizar la situación financiera, promoviendo movilizaciones y protestas a través de los sindicatos en lugar de priorizar las instancias de negociación técnica.
Para el ministro, el cierre de canales de diálogo y la agitación de conflictos gremiales dificultan la búsqueda de soluciones reales a la coyuntura. Por ello, hizo un llamado a actuar con madurez institucional y responsabilidad, reiterando que la voluntad del Gobierno provincial es mantener las puertas abiertas para encontrar salidas conjuntas que permitan atravesar la crisis financiera sin afectar la paz social.
