Desde el sindicato SIPROSA advierten que la eliminación de este esquema laboral perjudicaría gravemente la atención sanitaria. Aunque el Ministerio de Salud descartó modificaciones inmediatas, el sector mantiene el estado de alerta y movilización por la falta de certezas y la precarización salarial.
Los profesionales de la salud de la provincia atraviesan días de incertidumbre tras la circulación de versiones que indicaban una posible modificación, mediante decreto, del régimen de dedicación exclusiva. Ante este escenario, el sector se declaró en estado de alerta y movilización para defender un esquema que consideran fundamental para el sostenimiento del sistema público.
El Dr. Carlos Cabrera, integrante de SIPROSA, explicó que la preocupación nació de rumores provenientes de «fuentes creíbles» sobre la derogación del régimen vigente desde la década de los 90. “Nos hemos declarado en alerta en defensa de la dedicación exclusiva; es el régimen laboral que hace posible la salud pública, sobre todo en estos momentos”, enfatizó el profesional.
Si bien la Ministra de Salud desestimó cambios inminentes, el gremio mantiene su postura cautelosa. «Queremos confiar en lo que se dijo desde el Ministerio, pero certeza no tenemos ninguna; por eso seguimos movilizados y pendientes», señaló Cabrera.
Más allá del régimen de dedicación, el diagnóstico sobre las condiciones laborales actuales es crítico. Según detalló el referente de SIPROSA:
- Salarios estancados: Denuncian la falta de aumentos desde hace un tiempo prolongado.
- Incumplimientos: Afirman que existen tramos de acuerdos firmados el año pasado que aún no se han abonado.
- Guardias precarizadas: La problemática afecta no solo a los médicos, sino a todos los profesionales del sistema.
- Ítem Alquiler: Advierten que este beneficio está desactualizado hace más de un año, lo que genera una gran inestabilidad para los profesionales con menos de cinco años de residencia en la provincia.
La inestabilidad laboral impacta directamente en la prestación de servicios. Cabrera advirtió que la situación en el área de Pediatría no ha mostrado mejoras: “Seguimos con problemas para cubrir la atención las 24 horas, los 365 días del año; es una lucha casi diaria poder garantizar ese servicio”.
Finalmente, desde el sector expresaron que existe voluntad para discutir reformas en el sistema, siempre que se garantice una mesa de diálogo participativa. «Estamos de acuerdo en discutir reformas siempre y cuando podamos analizar qué cuestiones incorporar o quitar. Sacar la dedicación exclusiva de forma unilateral generaría mucho perjuicio para la salud pública», concluyó Cabrera, insistiendo en que el sistema necesita «certezas» para garantizar su funcionamiento.
