Diversas instituciones educativas en las provincias de Tucumán, Buenos Aires, Córdoba y Mendoza se encuentran bajo una estricta vigilancia tras la aparición de mensajes intimidatorios en establecimientos escolares. Las amenazas, que advertían sobre supuestos ataques armados para mediados de abril, obligaron a la intervención inmediata de fuerzas de seguridad, la Policía Científica y fiscalías jurisdiccionales.
Los primeros episodios se detectaron en Tucumán, donde instituciones como el Colegio Guillermina hallaron inscripciones con la leyenda “Mañana tiroteo” en las instalaciones sanitarias. Patrones similares se repitieron en la Escuela N°26 de Villa Elisa (Buenos Aires), la Escuela 4-143 El Algarrobal (Mendoza) y diversos establecimientos en la capital e interior de Córdoba.
Las autoridades judiciales y policiales trabajan sobre una hipótesis central: la existencia de un «reto viral» difundido a través de plataformas digitales como TikTok. Se investiga si los hechos están coordinados o si se trata de réplicas aisladas por parte de estudiantes influenciados por contenidos de redes sociales.
A pesar de que ninguna de las amenazas se ha concretado hasta el momento, las medidas de respuesta han incluido:
- Activación de protocolos de emergencia: Evacuaciones preventivas y revisiones exhaustivas de los edificios por parte de brigadas especiales.
- Refuerzo de seguridad: Presencia permanente de móviles policiales en los horarios de ingreso y egreso escolar.
- Intervención de la Justicia: Apertura de causas penales para identificar a los autores de los escritos y determinar responsabilidades.
La situación ha generado una profunda preocupación entre padres y directivos. En varias localidades, se registraron casos de ausentismo preventivo debido al temor de las familias. No obstante, las autoridades educativas han instado a mantener la calma, informando que las clases continúan desarrollándose con normalidad bajo esquemas de prevención reforzados.
Desde las fuerzas de seguridad se advirtió que la realización de estas amenazas, independientemente de que se traten de «bromas» o retos virales, constituye un delito que puede acarrear graves sanciones penales y administrativas tanto para los autores como para sus tutores legales.
Se solicita a la comunidad educativa y a las familias extremar el control sobre el consumo de contenidos digitales de los menores y reportar cualquier información sospechosa a través de los canales oficiales de denuncia (911).
