En una resolución que marca el cierre de uno de los capítulos más importantes de la historia cooperativa y productiva de la Argentina, el juez Marcelo Gelcich, titular del Juzgado Civil y Comercial de la 4ta. Nominación de Rafaela, decretó este miércoles la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada.
La medida, solicitada por la propia firma, pone fin a un agónico concurso preventivo iniciado en febrero de 2025. Con un pasivo que escala a los 120 millones de dólares y deudas constatadas con más de 1.500 acreedores, la Justicia determinó que la empresa ya no cuenta con viabilidad económica.
El fallo judicial describe un cuadro de situación terminal. Según el magistrado, el proceso concursal no logró frenar el deterioro financiero, sino que lo profundizó: el pasivo postconcursal crecía a un ritmo de $3.000 millones mensuales.
Al dictarse la quiebra, el detalle de las deudas es abrumador:
- $12.788 millones en salarios adeudados (mayo 2025 – enero 2026).
- $6.349 millones en deuda impositiva y previsional.
- $3.380 millones de aportes a obras sociales y sindicatos.
- $13.313 millones en deudas comerciales.
- Un pasivo concursal previo superior a los US$ 86 millones.
El juez Gelcich concluyó que la cooperativa se encuentra en un «cuadro de insolvencia no susceptible de reversión», configurando una quiebra indirecta por la frustración del trámite preventivo.
A pesar del decreto de quiebra, la Justicia dispuso que SanCor siga operando de manera transitoria. El objetivo es evitar un perjuicio inmediato a los 914 trabajadores que aún dependen de la firma, así como proteger el valor de los activos para los acreedores.
El magistrado ordenó la incautación de los bienes, que serán conservados por los síndicos para su posterior enajenación. «Se convocará a interesados para comprar las plantas industriales (en conjunto o por separado) a través de una licitación», anticipó el juez. Actualmente, de las 12 plantas que llegó a tener el emblema lácteo, solo 6 permanecen bajo su órbita.
88 años de historia
Fundada en 1938 como una unión de cooperativas de Santa Fe y Córdoba, SanCor fue durante décadas el motor del interior del país. Su influencia trascendió lo lácteo: impulsó la electrificación rural, creó SanCor Seguros y el Banco Rural, convirtiéndose en el modelo global del cooperativismo exitoso.
Sin embargo, las últimas dos décadas fueron de una caída sostenida. En 2006, un polémico salvataje geopolítico liderado por Néstor Kirchner y Hugo Chávez (mediante un crédito de US$ 135 millones de Venezuela a cambio de leche en polvo y tecnología) le dio una década de oxígeno. Pero a partir de 2017, la crisis estructural se tornó inmanejable.
A diferencia del rescate kirchnerista, las administraciones de Mauricio Macri, Alberto Fernández (cuyo intento de fideicomiso fracasó) y la actual de Javier Milei, mantuvieron una postura de no intervención, dejando el destino de la empresa en manos del mercado y la justicia.
Con la desaparición formal de la cooperativa, Argentina pierde no solo una marca icónica, sino el símbolo de una forma de organización social y productiva que definió el desarrollo de la cuenca lechera central del país.
Fuente: Página 12
