El exintendente de Río Grande, Jorge Martín, reapareció en la escena pública con una postura crítica sobre la actualidad política de Tierra del Fuego. En un análisis profundo sobre la realidad provincial, cuestionó la oportunidad de avanzar con una Convención Constituyente en medio de una crisis fiscal y ratificó su alejamiento definitivo de la actividad partidaria.
Martín vinculó directamente el debate institucional con la situación económica de la provincia. “Si estamos con un déficit de 27 mil millones de pesos mensuales, ¿cuál sería el motivo para impulsar una reforma?”, planteó el exjefe comunal. Sostuvo que, antes de discutir cambios estructurales, la dirigencia debe enfocarse en ordenar las finanzas y dar respuestas a la crisis: “Si me sobrara la plata, quizás habría que hacer cambios, pero en este contexto no es prioridad”.
Al recordar sus tres mandatos al frente del Municipio de Río Grande, Martín reivindicó un modelo de gestión basado en la infraestructura. Destacó hitos como la pavimentación de más de 800 cuadras, la construcción del muro costanero, el colector cloacal y el desarrollo de la Margen Sur. “Había que responder a lo que la gente pedía: pavimento, plazas y bienestar”, señaló, remarcando que gran parte de esas obras se lograron sin asistencia de Nación.
Tras 20 años en la función pública, el exintendente explicó que su alejamiento responde a una decisión estrictamente personal y familiar. “La política me quitó tiempo con mis hijos y elegí priorizar eso”, afirmó, descartando cualquier rumor sobre una posible candidatura futura: “No me interesa volver”.
Finalmente, Martín dejó un mensaje para quienes se inician en la vida pública, instándolos a actuar con responsabilidad frente al complejo escenario actual. “La política es buena cuando se toma con respeto, sabiendo que uno se debe a todos los ciudadanos”, concluyó.
