Mientras Tierra del Fuego atraviesa una situación de emergencia que afecta diversos sectores de la gestión pública y la economía local, el Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR) ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia de marketing centrada en el despliegue de publicidad en los segmentos más costosos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y plataformas digitales.
La campaña, que incluye publicidad durante dos meses, abarca un circuito de mupis digitales, cartelería estratégica en avenidas principales, pantallas LED y 3D en nodos de alta circulación, así como presencia en puntos de alto perfil comercial como el Alto Palermo Shopping, Patio Bullrich y diversas sedes de instituciones universitarias premium.
Desde la presidencia del organismo, Dante Querciali, defendió la iniciativa argumentando que el Plan de Marketing busca «posicionar al Fin del Mundo» y dinamizar la economía mediante la llegada de turistas. No obstante, la inversión —cuyo costo operativo se concentra en circuitos publicitarios de valor premium— ha generado interrogantes sobre la oportunidad del gasto en el marco de la compleja coyuntura que atraviesa la provincia.
El despliegue, que además de la vía pública incluye un despliegue digital con anuncios en portales de noticias y motores de búsqueda, busca captar la atención de sectores socioeconómicos específicos. Esta apuesta del INFUETUR contrasta con la realidad de otros sectores provinciales, donde la escasez de recursos y el ajuste han sido la constante en los últimos meses.
Mientras la gestión provincial sostiene que estas acciones son fundamentales para la recuperación económica a través del turismo, la ciudadanía y diversos sectores institucionales plantean el debate sobre la priorización del gasto público. En tiempos donde la emergencia exige una administración austera y dirigida a las necesidades más urgentes, la pregunta que resuena en la provincia es si una inversión publicitaria de tal envergadura en los centros urbanos más caros del país es, efectivamente, la medida más acertada o si, por el contrario, los recursos deberían destinarse a contener las áreas críticas que hoy se encuentran bajo presión.
La campaña, lanzada a principios de mayo y con una duración prevista de dos meses, mantendrá su vigencia mientras el debate sobre el uso de los fondos públicos se intensifica en los ámbitos legislativos y sociales de toda Tierra del Fuego.
