El presidente de la obra social, Gustavo García, reconoció el impacto de la crisis nacional en las finanzas de la institución, pero confirmó que, mediante un nuevo esquema de transferencias, se logró estabilizar la cadena de suministro de medicamentos.
Ante el complejo escenario financiero, la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) alcanzó un consenso con los propietarios y referentes de las farmacias locales para normalizar la atención a los afiliados. La medida, que busca garantizar la provisión de medicamentos, fue confirmada por el titular del organismo, Gustavo García, quien destacó la importancia de la previsibilidad en los pagos.
García analizó la coyuntura actual y admitió que el contexto económico nacional ha condicionado severamente las finanzas de la provincia y, por consiguiente, de la obra social. «La crisis a nivel nacional impactó seriamente en Tierra del Fuego; eso no podemos evitarlo ni sacarlo del eje de la discusión», analizó.
El funcionario realizó un ejercicio de autocrítica respecto al malestar manifestado por los beneficiarios en los últimos meses. «Entendíamos que había un reclamo en la calle y, si hay un reclamo, es porque hay una necesidad que no está siendo satisfecha», señaló García, enfatizando la necesidad de una gestión que mantenga un vínculo directo con los afiliados.
Para destrabar el conflicto que amenazaba con cortes en el servicio, las autoridades de OSEF explicaron que el primer paso fue la transparencia en la gestión de las cuentas. Según detalló el funcionario, se expuso ante los prestadores la realidad financiera del organismo para establecer un cronograma de pagos que permitiera a las farmacias afrontar sus propias obligaciones con laboratorios y droguerías.
«Las farmacias sin cobrar no podían funcionar. Nosotros les explicamos la situación y, a partir de ese acuerdo, logramos estabilizar la cadena de suministro», afirmó García, confirmando que, actualmente, el servicio no presenta interrupciones.
Desde la obra social informaron que el organismo percibe actualmente el 95% de los recursos que le corresponden por ley, los cuales son destinados de manera inmediata a los diversos prestadores de salud.
Si bien las autoridades reconocieron que la atención aún no alcanza el nivel «ideal» de funcionamiento, destacaron que el esquema implementado ha permitido descomprimir la escasez de medicamentos. «Seguimos trabajando para que ese ideal llegue», concluyó García, diferenciando la lógica de la seguridad social de la del sector privado: «La obra social no ve a la farmacia como una unidad de negocios; nosotros no buscamos ganancias, sino resultados en salud».
