Spread the love

En Tierra del Fuego, el patinaje sobre hielo trasciende la práctica deportiva para constituirse como una parte viva de la historia y de la cultura fueguina. Desde aquellos primeros años en que la bahía encerrada y cada laguna congelada se convirtieron en el punto de encuentro natural de familias y amigos, el hielo ha permanecido como un espacio de reunión y pertenencia intacto hasta la actualidad.

La comunidad guarda con especial afecto las raíces en la Laguna del Diablo desde el año 2000, el lugar donde crecieron generaciones junto al desarrollo de esta disciplina. Todo este camino fue posible gracias al impulso de los pioneros del deporte, tales como referentes locales como Carlos ‘Tachuela’ Oyarzún, Ana Casini, Mónica Martínez, José Luis Tibaudín, Fernando Vargas, y antiguos pobladores que, según los registros históricos, ya patinaban en las aguas congeladas desde tiempos inmemoriales, como Alberto Beban, Jorge Vrsalovic y Tito Lombardich.

Inspirada en ese legado, en el año 2020 nació la Escuela Austral de Patinaje, constituida desde 2023 como Asociación Civil y entidad socia de la Federación Argentina de Patinaje sobre Hielo. Aunque se trata de una disciplina de carácter invernal, la institución mantiene una proyección anual que sostiene sus actividades durante todo el año, albergando a un promedio de más de cien patinadores matriculados por temporada. Su propuesta integral se sustenta en tres pilares fundamentales: la técnica del patinaje, la expresión corporal y el entrenamiento físico, promoviendo valores como la perseverancia, el compañerismo y el sentido de pertenencia.

«La Forma del Bosque»: el arte en movimiento sobre el hielo

El último sábado, por tercera vez consecutiva, la Asociación Civil Escuela Austral de Patinaje presentó con profundo orgullo la obra integral «La Forma del Bosque». Con 81 patinadores en escena de diversos niveles y edades desplegando su talento, la propuesta invitó a reflexionar sobre la importancia de conocer el entorno para cuidar y proteger el patrimonio natural de la región, consolidando a las producciones artísticas como un puente de conexión con la identidad local.

El espectáculo fue el resultado de meses de trabajo orientados a transformar el conocimiento sobre el bosque fueguino en una historia viva, escrita por escritoras locales. El proceso demandó la colaboración de más de sesenta personas en tareas de diseño audiovisual, caracterización, vestuario y maquillaje artístico.

Asimismo, la puesta en escena se potenció mediante una cuidada producción de sonido que contó con la participación de los actores de voz Marisa Beriau y Víctor Martorell, y las voces principales de Ulises Varela, Silvina Recabarren y Mónica Tisera junto al Coral Makus. La identidad musical fueguina resonó gracias a la producción de Marcos Silvestrini, grabada en el Estudio OM con el acompañamiento de los músicos Pierrick Roberteau, Nehemías Ruarte, Néstor Alonso, Juan Lafuente y Eduardo Vidal.

Reconocimientos y apoyo institucional

Desde la organización se destacó el compromiso de los patinadores, las familias que colaboraron en la logística y el equipo técnico encargado de la iluminación, el sonido y el registro audiovisual.

El proyecto, de carácter autogestivo, fue declarado de Interés Provincial por la Legislatura de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Su realización contó con el respaldo de los Main Sponsors —Yaganes SUM, Yámana Bar, Estudio Paderne Abogado y Delver Agents— y de los Sponsors —Terra Ignota, Casa Yiska, Best Tour, EDACI, Rosa de los Vientos, Castro & Asociados Estudio Jurídico, Roki y Lemos Arquitectura—, además del acompañamiento de PyMEs, comercios, el Yamana Bar & Patin y funcionarios públicos que aportaron al desarrollo cultural y deportivo de la provincia.

admin

By admin

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *