El legislador fueguino criticó la contradicción entre el discurso oficial sobre la causa nacional y las medidas que flexibilizan la protección de tierras y recursos. Además, confirmó que la oposición impulsa una sesión para el 15 de octubre para debatir la Ley de Tierras.
En declaraciones radiales, el diputado nacional por Tierra del Fuego, Jorge “Koky” Araujo, cuestionó el tratamiento parlamentario impulsado por el Gobierno Nacional y sostuvo que existe una profunda contradicción entre el discurso oficial de defensa de la soberanía sobre Malvinas y las políticas que avanzan sobre los mecanismos de protección del territorio argentino.
Durante una entrevista en Radio República R770, Araujo afirmó que la cuestión Malvinas debe abordarse desde una concepción integral de la soberanía nacional. «No se puede defender Malvinas mientras, al mismo tiempo, se facilitan mecanismos para la venta de tierras a extranjeros en nuestro propio territorio. La soberanía no puede ser una consigna para determinados momentos: tiene que ser una política permanente del Estado argentino», sostuvo.
Asimismo, el legislador remarcó que esta discusión adquiere una dimensión particular para Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur por su ubicación estratégica. «Para nosotros Malvinas no es solamente una causa nacional. Es parte de nuestra provincia, de nuestra identidad y de nuestra responsabilidad sobre el Atlántico Sur», señaló, y criticó que se intente utilizar la sensibilidad que genera la causa para aprobar otras normativas en un mismo paquete legislativo. «Malvinas merece un debate específico», enfatizó.
En el plano legislativo, Araujo confirmó que distintos sectores de la oposición trabajan para reunir los apoyos necesarios y avanzar con una sesión el próximo 15 de octubre para debatir la legislación sobre tierras. En este sentido, indicó que si no existen condiciones para una discusión más amplia, se debe abordar al menos el artículo 54 vinculado a la adquisición de tierras por parte de extranjeros. «No podemos mirar para otro lado cuando estamos hablando del territorio nacional», expresó.
Finalmente, el diputado expresó su preocupación por el clima político e institucional y cuestionó la confrontación oficial con quienes expresan posiciones diferentes. «Una democracia necesita que podamos opinar diferente. El que piensa distinto no puede convertirse automáticamente en un enemigo del Gobierno», concluyó.
