Tras la reciente aprobación del Presupuesto 2026 en el Senado, calificada por el Poder Ejecutivo como un hito histórico, el presidente Javier Milei brindó una entrevista al medio británico The Telegraph en la que trazó un balance de sus dos años de gestión y definió los ejes de su política exterior. En este marco, el mandatario sostuvo firmemente que la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas no es negociable, aunque aclaró que el camino para la recuperación del territorio será exclusivamente la vía diplomática y bajo la premisa de obtener el consentimiento de los isleños. Como parte de este acercamiento, confirmó que planea realizar una visita oficial a Londres durante el próximo año, lo que representará el primer viaje de un presidente argentino a la capital británica en casi tres décadas, al tiempo que reveló el inicio de conversaciones para levantar el embargo de venta de armas a la Argentina vigente desde 1982.
En el plano doméstico, el Jefe de Estado repasó los resultados económicos de su administración, destacando el fin del déficit fiscal y una reducción del 30% en el gasto público. Según el mandatario, estas medidas permitieron estabilizar la inflación en un 2,5% mensual, partiendo de niveles superiores al 25% al inicio de su mandato. Si bien reconoció el impacto social de las transformaciones, que incluyeron la pérdida de empleos y el cierre de pequeñas empresas debido al recorte de subsidios y la apertura comercial, Milei defendió el rumbo adoptado y el modelo de gestión horizontal de su gabinete, afirmando su convicción de liderar el mejor gobierno de la historia argentina.
En cuanto a la inserción internacional, Milei defendió el alineamiento estratégico con las democracias liberales de Occidente y destacó su estrecha relación con el expresidente estadounidense Donald Trump, con quien comparte la visión de combatir al socialismo. En esta línea, manifestó su respaldo a eventuales acciones contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, señalando que el fin de los regímenes comunistas en la región haría del mundo un lugar mejor. Asimismo, destacó su afinidad con la primera ministra italiana Giorgia Meloni, coincidiendo en su postura crítica sobre los procesos migratorios sin integración cultural en Europa.
Finalmente, el presidente argentino reiteró su compromiso con la libertad individual y la reducción del peso del Estado en la economía, argumentando que la regulación estatal equivale a una pérdida de libertad para los ciudadanos. A través de la defensa de la apertura comercial y el fortalecimiento de alianzas tradicionales, el mandatario ratificó la orientación liberal de su gobierno, proyectando una etapa de mayor integración con los mercados globales y una firme defensa de los intereses nacionales en el escenario global.
