La Real Fuerza Aérea (RAF) mantiene en alerta máxima sus cazas Typhoon en la base de Mount Pleasant. El cruce diplomático se intensifica tras conocerse un memorando de EE. UU. que sugiere un posible giro en su postura sobre la soberanía
Tras la filtración de un correo electrónico del Pentágono que sugiere un potencial respaldo de los Estados Unidos a la reivindicación argentina sobre las Islas Malvinas, el clima diplomático entre Buenos Aires, Londres y Washington ha alcanzado una nueva temperatura. En respuesta, el Reino Unido ha ratificado que la defensa del archipiélago es «innegociable».
La Real Fuerza Aérea británica (RAF) mantiene un esquema de «máxima alerta» en la base aérea de Mount Pleasant. El núcleo de esta defensa reside en cuatro cazas Eurofighter Typhoon, integrados en un sistema de alerta de reacción rápida diseñado para interceptar de inmediato cualquier aeronave que sea percibida como una amenaza.
A este despliegue se suma el sofisticado sistema de misiles Sky Sabre, una tecnología valuada en 250 millones de libras capaz de abatir simultáneamente aviones, drones y bombas guiadas por láser. Según el mariscal del aire, Sir Harv Smyth, la fuerza está preparada para actuar «en cualquier momento» frente a lo que consideran un puesto avanzado estratégico a nivel global.
La inquietud británica no solo responde a los correos filtrados, sino también al reciente fortalecimiento de la Fuerza Aérea Argentina. Con la compra de 24 cazas F-16 a Dinamarca —operación que contó con el aval de la Casa Blanca para sortear el histórico veto británico—, Argentina ha iniciado un proceso de modernización de su capacidad de defensa.
- Diciembre 2025: Arribo de las primeras 6 unidades de F-16 a suelo argentino.
- Proyección 2028: Fecha estimada para completar la flota de 24 aeronaves.
El escenario político también se ha caldeado por las declaraciones cruzadas entre funcionarios. Mientras que la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, lanzó duras críticas hacia la presencia británica, el canciller Pablo Quirno reafirmó la disposición de Argentina para «reanudar las negociaciones bilaterales» y poner fin a lo que calificó como una «situación colonial».
«La República Argentina manifiesta, una vez más, su disposición a encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía», subrayó Quirno a través de sus canales oficiales.
Por su parte, desde Londres, los medios locales como The Telegraph y The Times han reflejado una postura de firmeza, interpretando los movimientos diplomáticos argentinos como una «escalada».
Mientras Estados Unidos intenta minimizar la filtración calificándola como «tan solo un mail», el despliegue militar en el Atlántico Sur deja claro que, para el Reino Unido, la vigilancia sobre las islas sigue siendo una prioridad de seguridad nacional ante el nuevo equilibrio de fuerzas en la región.
