Un reciente informe de la consultora Zuban Córdoba y Asociados revela un escenario crítico para la administración central. La aprobación de la gestión cayó por debajo del 35%, marcando uno de los puntos más bajos desde el inicio del mandato.
La luna de miel entre el Gobierno nacional y el electorado parece haber llegado a un punto de quiebre definitivo. Según el último estudio de opinión pública realizado por la consultora Zuban Córdoba y Asociados correspondiente al mes de mayo, el rechazo a la gestión que encabeza el presidente Javier Milei experimentó una subida significativa, alcanzando un 64,5% de desaprobación.
En contraste, el apoyo a las políticas oficiales se encuentra en niveles mínimos históricos para este periodo de gobierno: apenas un 34,1% de los encuestados mantiene una mirada positiva sobre el rumbo del país. Estas cifras reflejan una erosión acelerada del capital político oficialista, impulsada principalmente por el impacto del ajuste económico, la caída del consumo y la incertidumbre sobre el mercado laboral.
El informe destaca que la polarización social se mantiene, pero con un desplazamiento de los sectores «indecisos» o «moderados» hacia posiciones críticas. El incremento de la desaprobación, que ya supera los 60 puntos, pone de manifiesto que el discurso de la «herencia recibida» comienza a perder eficacia frente a la realidad cotidiana de los bolsillos ciudadanos.
Entre los puntos más sensibles relevados por la encuesta aparecen:
- La situación económica personal: Una amplia mayoría de los consultados afirma que su calidad de vida ha empeorado en los últimos meses.
- La percepción del ajuste: Crece la sensación de que el esfuerzo solicitado a la sociedad no es equitativo y afecta principalmente a la clase media y los sectores vulnerables.
- Expectativas a futuro: Por primera vez, el pesimismo sobre el segundo semestre comienza a ganarle terreno a la esperanza de una recuperación rápida.
Con solo un tercio de la población respaldando activamente la gestión, el Gobierno enfrenta un panorama complejo en el Congreso y en su relación con los gobernadores. Los analistas de Zuban Córdoba sugieren que este nivel de desaprobación limita el margen de maniobra para implementar nuevas reformas de fondo sin generar una resistencia social de mayor intensidad.
El 64,5% de rechazo no solo es un número estadístico; es una señal de alerta para la Casa Rosada en un mayo que se presenta como uno de los meses más desafiantes en términos de humor social y estabilidad política.
