La multinacional BGH anunció el freno total de su producción y afectará a casi mil trabajadores. El impacto del Decreto 252/26 y la apertura de importaciones de Milei amenazan con desmantelar el polo industrial de la Isla.
La industria electrónica de Tierra del Fuego atraviesa uno de sus momentos más oscuros. En las últimas horas, la empresa BGH formalizó un esquema de suspensiones que paralizará su planta fabril por un plazo inicial de 45 días a partir del 1 de julio. La medida, que responde a la caída estrepitosa del consumo y la apertura indiscriminada de importaciones, deja a la deriva a cerca de 1.000 trabajadores, entre operarios y supervisores.
El ajuste llega a las líneas de producción
Según informó la compañía, el cese de actividades afectará la fabricación de televisores y aires acondicionados. Los números son alarmantes: 700 operarios de las líneas de producción y 280 supervisores quedarán suspendidos. Aunque aún se negocian los términos con los gremios, se prevé un recorte salarial que dejaría los haberes en un 70% de su valor real, en un contexto de inflación galopante.
Desde la patronal alegan un «sobrestock» de productos, una consecuencia directa de la política económica del gobierno nacional que ha pulverizado el poder adquisitivo de las familias trabajadoras. Esta parálisis no solo afecta a BGH, sino que arrastra a la Cooperativa Tierra del Fuego (ex Audivic), que depende directamente de los pedidos de la multinacional.
El efecto dominó: despidos en Mirgor, Solnik y Radio Victoria
La crisis de BGH es solo la punta del iceberg de un plan sistemático de desguace:
- Grupo Mirgor: Continúa con la baja de trabajadores bajo la modalidad precaria de PPD (Prestación Permanente Discontinua) y proyecta eliminar 200 puestos más antes de fin de año.
- Solnik: Registró el despido de siete trabajadores de planta permanente (UOM y Asimra).
- Radio Victoria Fueguina: Este 30 de abril vencen 20 contratos que no serán renovados, sumando incertidumbre sobre otros 160 operarios cuyos contratos caducan entre mayo y junio.
«El sacrificio lo pagamos siempre los mismos: los que trabajamos. Mientras las patronales negocian la ‘paz social’, a los obreros les recortan el salario y la dignidad», denuncian desde las bases trabajadoras.
El Decreto 252/26: ¿El fin de la Ley 19.640?
El trasfondo político de esta crisis radica en el reciente Decreto 252/26 firmado por Javier Milei. Al eliminar los impuestos a la importación, el Gobierno nacional ha herido de muerte al subrégimen industrial fueguino.
Esta medida no solo vacía las fábricas, sino que entrega la soberanía de la isla al capital extranjero y al imperialismo, en un momento donde la presión por establecer bases militares estadounidenses en la provincia es cada vez más fuerte.
La gestión de Milei, tildada de «liberfacho» por los sectores obreros, ha profundizado la recesión y el endeudamiento de la clase trabajadora, utilizando la desocupación como herramienta de disciplinamiento social.
Pese al panorama sombrío, la resistencia empieza a organizarse. El ejemplo de los trabajadores de Aires del Sur, que tomaron la planta tras el anuncio de cierre, y la huelga metalúrgica nacional marcan el camino a seguir.
En este marco, el Partido Obrero en el FIT-U convoca a una gran movilización este 1 de mayo. Las consignas son claras:
- Reincorporación inmediata de todos los despedidos.
- Derogación del Decreto 252/26 y defensa de la industria nacional.
- Aumento salarial acorde a la canasta básica.
- Solidaridad con las tomas de fábrica y las luchas obreras.
La crisis en Tierra del Fuego no es un accidente, es el resultado de un plan económico que busca expulsar a los trabajadores para favorecer al capital financiero internacional. La defensa de los puestos de trabajo queda, una vez más, en manos de la unidad obrera.
