El país registró una caída significativa en la edición 2026 del ranking mundial que elabora anualmente la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF). Según el informe oficial, Argentina descendió 11 posiciones, ubicándose en el lugar 98 del escalafón global, lejos del puesto 87 que ocupaba el año anterior.
Este retroceso se enmarca en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno nacional y los trabajadores de prensa. El reporte de RSF destaca que las injurias, la difamación y las amenazas por parte de la actual administración hacia periodistas y medios críticos se han vuelto una constante. Asimismo, el informe vincula este deterioro con medidas restrictivas, como la reciente limitación del acceso a los periodistas acreditados en la Casa Rosada bajo motivos de «seguridad nacional».
Más allá de la coyuntura política, la organización con sede en París señaló que en Argentina persisten factores estructurales que afectan el ejercicio del periodismo, entre los que se destacan la alta concentración mediática, la opacidad en la propiedad de las empresas del sector y la marcada precarización laboral que atraviesan los profesionales de la comunicación.
A nivel global, la situación también presenta un panorama crítico. RSF advirtió que el año 2026 marca el peor nivel de libertad de prensa en los últimos 25 años. Actualmente, más de la mitad de los países evaluados se encuentran en condiciones consideradas como «difíciles» o «muy graves», una tendencia que se ve agravada por la criminalización de la actividad periodística y la implementación de marcos legales restrictivos incluso en naciones con democracias consolidadas.
Con este resultado, Argentina se suma a la tendencia de retroceso observada en otros países de la región y el mundo, donde la hostilidad política y las barreras al acceso a la información pública están reconfigurando la relación entre el poder y la prensa independiente.
Fuente: Ámbito
