Luis Galli, presidente y CEO de Newsan, ofreció una serie de definiciones estratégicas que permiten comprender el momento actual del empresariado argentino frente al modelo de Javier Milei. En una entrevista con Jairo Straccia para El Cronista, el ejecutivo validó la gestión libertaria y puso en palabras una lógica que el Gobierno suele mantener en un perfil más bajo: el programa económico no está diseñado para fomentar el consumo inmediato, sino para establecer condiciones que atraigan inversiones. Según Galli, la comparación con el consumo de 2023 es engañosa, ya que aquel estaba «muy apalancado» y contaba con muchos «anabólicos», mientras que el modelo actual prioriza un ordenamiento que debe decantar en mejoras a largo plazo a través de una secuencia que privilegia la inversión, luego el empleo y finalmente los salarios.
El líder del grupo fundado por la familia Cherñajovsky defendió el balance de los primeros dos años y medio de gestión, calificándolo como sumamente positivo al destacar la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación y el saldo comercial favorable. Bajo su perspectiva, este escenario abre un horizonte propicio para el retorno de capitales, aunque reconoce que los inversores extranjeros mantienen la duda recurrente sobre si este proceso tendrá continuidad más allá de un período presidencial. Galli sostiene que la gran pregunta de fondo es si Argentina logrará demostrar que, «venga quien venga», mantendrá políticas estables y seguridad jurídica, evitando su histórica naturaleza pendular.
En cuanto a la agresiva expansión del grupo hacia el sector energético mediante la creación de Edison Energía —junto a los hermanos Juan y Patricio Neuss—, Galli buscó desestimar las sospechas de favoritismos políticos al enfocarse en la capacidad operativa. Argumentó que la experiencia de los Neuss en la operación de distribuidoras, como Edersa en Río Negro, brindó la tranquilidad técnica necesaria para incursionar en un rubro complejo, permitiendo que en apenas un año y medio Edison se posicionara entre las tres o cuatro compañías eléctricas más importantes del país con una inversión superior a los 700 millones de dólares.
El CEO también vinculó la defensa de los actuales beneficios impositivos con la lógica del régimen de Tierra del Fuego, el cual equiparó con el RIGI al definirlo como un marco que incentiva el desarrollo en zonas postergadas mediante condiciones especiales. En este sentido, lanzó una advertencia hacia el futuro al señalar que el peor escenario para el país sería que, una vez que los proyectos de minería, petróleo y gas estén plenamente operativos, se comiencen a cuestionar los beneficios fiscales, ignorando que los grupos inversores asumieron riesgos bajo un marco normativo determinado.
Finalmente, Galli mostró una visión pragmática ante la posibilidad de un cambio de signo político en el Gobierno. Al ser consultado sobre cómo reaccionaría el grupo frente a una eventual victoria de la oposición, afirmó que se reconvertiría, bajo la premisa de que el círculo rojo prefiere «victimizarse poco y actuar mucho», buscando siempre dónde pararse y encontrar oportunidades, independientemente de quién gobierne. Fuente: La Política Online.
