Alineamiento militar con Santiago y respaldo a la explotación hidrocarburífera en el Atlántico Sur marcan la postura del Ejecutivo británico.
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, mantuvo contactos diplomáticos directos con los presidentes de Chile, José Antonio Kast, y de Estados Unidos, Donald Trump, con el propósito de reafirmar la postura británica sobre el archipiélago de las Islas Malvinas y articular acuerdos estratégicos en materia de defensa e inversiones.
Según el comunicado oficial difundido por Downing Street, durante la conversación telefónica con el mandatario chileno, Burnham enfatizó la prioridad que su gobierno asigna a la garantía del principio de autodeterminación de los habitantes de las islas. Asimismo, ambas partes coincidieron en la necesidad de modernizar de manera conjunta sus capacidades militares mediante esquemas de cooperación bilateral en defensa.
El encuentro telefónico entre Burnham y Kast incluyó también compromisos para potenciar el intercambio comercial —identificando oportunidades de mercado aún no explotadas— y consolidar los lazos científicos, culturales y sociales entre Chile y el Reino Unido.
En paralelo, la agenda británica sobre el archipiélago fue trasladada al presidente estadounidense Donald Trump. En dicha comunicación, el líder británico defendió la facultad de la población de las islas para avanzar en la prospección y explotación de sus recursos naturales.
Estos movimientos diplomáticos se producen en el marco de la controversia en torno al proyecto petrolero Sea Lion y ante las acciones legales promovidas por la República Argentina, país que ratifica de manera permanente su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.
