En el marco de las acciones legales iniciadas en defensa de los recursos naturales y la soberanía nacional, se dio a conocer una entrevista en profundidad realizada al especialista en pesca y Atlántico Sur, Dr. César Lerena, quien abordó los ejes centrales de la demanda presentada contra el saqueo pesquero en las Islas Malvinas y su impacto directo en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
El pasado viernes 9 de octubre, la Fundación Agustina Lerena —presidida por el propio especialista— formalizó una acción colectiva ambiental histórica ante el Juzgado Federal de Río Grande, a cargo de la jueza federal Dra. Mariel E. Borruto. Al fundamentar el fuero elegido, Lerena explicó: «Entendiendo que lo que planteamos en la cuestión pesquera que afecta a Malvinas, obviamente teníamos que plantear esta demanda en Río Grande, en función precisamente de que pertenece todo ese territorio insular a la provincia».
Una demanda contra todo el entramado corporativo
La acción judicial marca un hito al no limitarse únicamente a los buques infractores, sino al apuntar contra toda la cadena de valor y financiamiento. Al respecto, el especialista detalló que se está demandando a unos 100 actores, que incluyen a «empresarios pesqueros, los bancos que han financiado las operaciones, los astilleros que han hecho las construcciones de los buques que pescan en Malvinas, las compañías de seguro que aseguran las operaciones, los directores, representantes legales».
En esa línea, remarcó la responsabilidad de las entidades financieras y aseguradoras: «…no hay forma de pescar si no están asegurados los buques a cualquier siniestro, lo que sería como cuando lo catalogan judicialmente un actor partícipe necesario». Asimismo, cuestionó el rol de España: «España ha reconocido la independencia argentina ya en 1863… Es inadmisible que España esté con buques españoles pescando en Malvinas».
Impacto biológico y social
Durante la entrevista, Lerena advirtió sobre el perjuicio directo al ecosistema marino, señalando que las especies extraídas son migratorias: «…el calamar migra de las aguas continentales argentinas a Malvinas y regresa… ahora, si la especie va hacia Malvinas y se la captura en Malvinas, esa especie no regresa al continente, por lo tanto no se cierra todo el ciclo biológico».
Finalmente, dimensionó el perjuicio económico y alimentario para el país: «…con 250.000 toneladas (anuales) en un país que tiene un altísimo nivel de pobreza y de indigencia como tiene la Argentina, podría significar la alimentación de 3 millones de niños y adolescentes por día, todos los días, todos los años». Con base en las estadísticas isleñas y un estudio detallado, indicó que las empresas se han llevado «más de 4 millones de toneladas de recursos pesqueros, hace una cifra a demandar del orden de los 26.000 millones de dólares».
