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En una jornada marcada por incidentes dentro y fuera del recinto, el oficialismo logró blindar una mayoría de 133 votos. Pese a las desprolijidades técnicas y la resistencia kirchnerista, el Gobierno acelera para convertir el proyecto en ley antes del 1° de marzo.

La Cámara de Diputados se convirtió ayer en el epicentro de una batalla política que se libró en dos frentes: el administrativo y el físico. Mientras en las inmediaciones del Congreso el protocolo de seguridad dejaba un saldo de ocho detenidos y seis heridos, dentro del recinto el clima no era más calmo.

Un inicio al borde del caos
La sesión arrancó con el termómetro al máximo. Los sectores más duros de la oposición avanzaron sobre el estrado de Martín Menem luego de una polémica votación a mano alzada del plan de labor. La escena incluyó gestos cargados de simbolismo y hostilidad: desde Horacio Pietragalla entregando cadenas al presidente del cuerpo, hasta un cruce directo entre Lilia Lemoine y Florencia Carignano, quien llegó a desconectar cables del equipo de taquígrafos en señal de protesta.

La aritmética oficialista: El factor Córdoba
Pese al desorden, La Libertad Avanza demostró haber hecho los deberes en la previa. Con el apoyo estratégico del PRO, la UCR y bloques de provincias aliadas (Tucumán, San Juan, Catamarca, Misiones y Salta), el oficialismo respira aliviado con un piso de 133 votos, superando con holgura los 127 necesarios.

La estrategia para blindar el número incluyó dos movimientos clave:

Control de daños: La eliminación del polémico artículo 44 (que permitía no pagar haberes a trabajadores con licencia por enfermedad), un error de redacción que el propio oficialismo admitió haber introducido.

La «vía Santilli»: El ministro Diego Santilli habría sido la pieza clave en la negociación con la Gobernación de Córdoba. ¿El resultado? La ausencia estratégica de tres diputados cordobeses que se oponían al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), debilitando la resistencia del bloque Provincias Unidas.

«Las veces que hicimos oposición verdadera fue por cohesión. Hoy no hay ni un grupo de WhatsApp», confesaron con resignación desde el espacio provincialista a este medio.

El último intento de bloqueo
Cerca de las 21:30, el kirchnerismo intentó una maniobra de último minuto: aprovechar los asientos vacíos para mocionar que el proyecto regresara a comisión. Sin embargo, la jugada no prosperó. Tras un breve parate, el oficialismo recuperó el quórum y retomó el control.

En un contraataque político, la diputada Silvana Giúdici impuso una moción de orden para votar la ley en general en apenas 30 minutos, cortando el margen de maniobra de la oposición.

Cronómetro legislativo
El Gobierno tiene prisa. Al haber modificado el texto original, el proyecto deberá volver al Senado. El cronograma ya está fijado:

Viernes 20 de febrero (10:00 hs): Convocatoria en el Senado para dictaminar.

Viernes 27 de febrero: Sesión clave para convertir la reforma en ley.

1° de marzo: El objetivo final; llegar a la apertura de sesiones ordinarias con la reforma bajo el brazo del Presidente.

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