El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) atraviesa una crisis institucional sin precedentes tras el anuncio oficial de una ola de despidos masivos que afectará a una parte sustancial de su planta de personal. La noticia fue confirmada por el propio presidente del organismo, Miguel Romero, luego de una reunión mantenida este mediodía con el Consejo Directivo y funcionarios de primera línea de la institución.
Según se informó, el Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, bajo la conducción de Federico Sturzenegger, ha solicitado formalmente el diseño de una nueva estructura operativa que conlleva la desvinculación inmediata de al menos 700 agentes. Sin embargo, la preocupación dentro del instituto se ha profundizado tras conocerse que las exigencias del Gobierno Nacional podrían ser aún más drásticas de lo previsto inicialmente.
A través de un comunicado emitido tras el encuentro, autoridades y representantes gremiales advirtieron que la cifra de 700 bajas mencionada en las primeras versiones podría ser apenas el piso de un ajuste mayor.
Según manifestaron, el número de despidos que se solicita desde la cartera de Sturzenegger es significativamente superior, indicando que el recorte exigido podría representar incluso el doble de los agentes ya señalados para su desvinculación.
Esta medida se inscribe en el plan de reestructuración del Estado que impulsa la actual administración nacional, el cual busca reducir drásticamente el gasto público y simplificar los organigramas de los organismos descentralizados. La incertidumbre reina ahora en las distintas sedes del INTI, ya que un recorte de esta magnitud pondría en jaque la continuidad de laboratorios, programas de asistencia técnica y proyectos de investigación claves para el desarrollo industrial argentino.
