El Gobierno nacional anunció una nueva medida orientada a dinamizar el mercado de la vivienda y facilitar el acceso al crédito hipotecario, mediante la utilización de fondos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. El programa destinará $2 billones con el propósito central de proveer financiamiento de largo plazo a los bancos y ampliar de este modo la oferta de préstamos destinados a la adquisición de la primera vivienda.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien detalló los alcances y las condiciones técnicas que regirán tanto para el fondeo de las entidades financieras como para los topes de tasas aplicables a los futuros tomadores. La iniciativa surge en un escenario donde el crédito hipotecario registra niveles inferiores en comparación con el año anterior, evidenciando un total de 14.715 préstamos otorgados durante los primeros siete meses de 2026, lo que representa una baja del 39% frente a los 24.271 concretados en el mismo período de 2025, a pesar de una leve recuperación reciente en los desembolsos mensuales en UVA.
De acuerdo con el esquema trazado por el Palacio de Hacienda, el FGS no otorgará préstamos de manera directa a los ciudadanos ni adquirirá las carteras hipotecarias de las entidades. La operatoria se instrumentará mediante la colocación de recursos del fondo en los bancos a través de licitaciones de depósitos a plazo fijo de largo plazo, con plazos que oscilarán entre uno y cinco años.
Para estas colocaciones, el FGS establecerá tasas mínimas según la duración de cada depósito, fijando un rendimiento de UVA más 2,5% anual para los plazos a un año y de UVA más 4,5% anual para los depósitos a cinco años. El objetivo primordial de esta herramienta es corregir el descalce financiero histórico del sistema, caracterizado por créditos a largos plazos frente a depósitos bancarios de corta duración, dotando a las entidades de previsibilidad para fondear su expansión crediticia.
Como contraprestación por el fondeo obtenido, los bancos participantes deberán otorgar los créditos hipotecarios a una tasa final que no podrá superar el tope de UVA más 7,5%, con la facultad de ofrecer condiciones más beneficiosas para los clientes. Cada préstamo tendrá un monto máximo de 150.000 UVA y un plazo mínimo de devolución de 15 años, pudiendo extenderse hasta períodos superiores como los 25 años proyectados en los ejemplos oficiales.
Los fondos estarán destinados exclusivamente a personas humanas para la compra, construcción, ampliación o refacción de única vivienda. Tomando como referencia el préstamo promedio actual de la plaza, situado en torno a los $114 millones equivalentes a unos 80.000 dólares, las autoridades estiman que la inyección de los dos billones de pesos permitirá brindar una solución habitacional a aproximadamente 17.000 familias en todo el país.
