En el marco de una política de control, auditoría y reordenamiento del sistema de salud privado impulsada por el Gobierno nacional, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) excluyó a otras 18 entidades de medicina prepaga y mutuales del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP). Con esta reciente tanda de resoluciones, el total de organizaciones dadas de baja desde el inicio de la gestión ya supera las 180.
El organismo regulador fundamentó estas medidas en la necesidad imperiosa de garantizar transparencia, confiabilidad y seguridad jurídica en el padrón de agentes del seguro de salud. Las exhaustivas auditorías realizadas por las áreas técnicas determinaron que una gran cantidad de firmas funcionaban como entidades «fantasmas»: no desarrollaban las actividades comprendidas por la Ley N° 26.682, carecían absolutamente de afiliados activos o bien omitieron presentar la documentación respaldatoria y contable exigida por la normativa vigente.
Ante estas irregularidades, la SSS cursó las notificaciones formales e intimó a las empresas a regularizar su situación legal y administrativa dentro de los plazos establecidos. Al no obtener respuestas satisfactorias ni cumplimientos efectivos, el organismo procedió al rechazo formal de sus solicitudes de inscripción definitiva y a la baja definitiva de sus registros provisorios, publicando los edictos correspondientes en el Boletín Oficial.
Uno de los puntos clave remarcados por el organismo de control es que estas exclusiones no afectan bajo ningún punto de vista a los usuarios del sistema de salud, ya que las entidades excluidas carecían de beneficiarios activos al momento de las inspecciones y no ofrecían prestaciones ni servicios médicos efectivos en el territorio nacional.
El proceso de saneamiento apunta a erradicar del padrón a aquellas estructuras formales que no cumplían una función real, promoviendo de este modo reglas claras, un terreno de competencia libre y equitativa entre los prestadores activos, y una mayor protección para los verdaderos consumidores del sistema sanitario. La exclusión del RNEMP implica la imposibilidad absoluta de operar y ofrecer servicios de salud en el país bajo cualquier modalidad.
En paralelo a las bajas definitivas, la Superintendencia dispuso la declaración en situación de crisis de la Obra Social de Operadores Cinematográficos (R.N.A.S. Nº 1-0460-3). La medida se adoptó tras constatar que la entidad superó los parámetros de criticidad establecidos por el Decreto N° 1400/2001, registrando serias deficiencias en aspectos prestacionales, jurídico-institucionales, contables, de atención al beneficiario y en sus indicadores económico-financieros.
Como consecuencia, la obra social fue intimada a elaborar y presentar un plan de contingencia con metas y acciones concretas para revertir su situación. Dicho plan será estrictamente monitoreado por las áreas técnicas del Comité de Evaluación y Seguimiento de Crisis, reforzando así la fiscalización sobre aquellos agentes que presentan desvíos críticos en su funcionamiento.
