Durante una nueva reunión de la Comisión del Área Aduanera Especial, el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, junto a la Unión Obrera Metalúrgica y representantes de la industria local, manifestó un enérgico rechazo a las políticas impuestas por el Gobierno Nacional que, según advirtieron las autoridades provinciales, profundizan la desindustrialización de la región y ponen en riesgo los puestos de trabajo.
El encuentro, encabezado por el ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, estuvo marcado por la preocupación ante la falta de diálogo de Nación respecto a las propuestas de desarrollo provincial.
El debate se centró en tres ejes críticos. En primer lugar, a pesar de la oposición de la Provincia y la Unión Obrera Metalúrgica, se aprobó por mayoría la incorporación de un módulo externo al proceso productivo de televisores, una medida cuestionada por la falta de un análisis profundo sobre su impacto en la cadena de valor local. En segundo lugar, tras la revocación de la medida cautelar por parte de la Cámara Federal, la representación nacional exigió la anulación de toda autorización para exportar de la firma Sueño Fueguino, postura que se impuso a pesar de la defensa de la Provincia, el gremio y la Unión Industrial Fueguina. En tercer lugar, se abordó la fabricación de aires acondicionados solicitando asesoramiento técnico y reiterando la urgencia de extender medidas antidumping para evitar la competencia desleal.
El ministro de Producción y Ambiente lamentó que los múltiples proyectos presentados por la Provincia para aprovechar la capacidad ociosa y sustituir importaciones hayan sido ignorados por los representantes nacionales.
No podemos permitir que se atente continuamente contra la Ley 19.640 y que se sigan recortando procesos productivos. Nuestra responsabilidad es generar alternativas; no puede ser que la única opción sea quitar valor, disminuir procesos y echar gente, reclamó Devita.
Por su parte, la ministra de Trabajo y Empleo, Sonia Castiglione, ratificó el rechazo absoluto de la administración provincial a las políticas nacionales, las cuales apuntan directamente hacia la desindustrialización de Tierra del Fuego.
La Provincia reafirmó su compromiso en la defensa de sus trabajadores, su capacidad logística y el valor agregado de la industria fueguina, haciendo un llamado a Nación para establecer un régimen de fabricación flexible y eficiente que garantice la estabilidad del sector.
