El Gobierno nacional mantuvo bajo estricto hermetismo los ejes centrales del mensaje que el presidente Javier Milei emitirá este jueves a las 21:00 horas en cadena nacional, en una transmisión que buscará monopolizar la agenda pública y desplazar temporalmente las críticas de la oposición por la situación económica, la morosidad y los costos sociales del ajuste.
La confección del anuncio se mantuvo blindada en las áreas clave de la administración central. La información y los lineamientos del discurso fueron coordinados directamente con los equipos de la Cancillería, bajo la órbita de Pablo Quirno, y de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), dirigida por Cristian Auguadra, tras una serie de reuniones de gabinete y cónclaves bajo total reserva en la Casa Rosada que incluyeron la sorpresiva visita de un empresario británico.
El misterio en torno al contenido del mensaje presidencial contrasta con la sensibilidad geopolítica de los últimos meses, marcada por conflictos de alta tensión en el Atlántico Sur. Entre los antecedentes recientes se destaca el avance del proyecto de exploración petrolera en las islas a cargo de las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum —de capitales británicos e israelíes—, un tema que generó cortocircuitos y exigencias de definiciones firmes por parte de distintos sectores de la política nacional respecto a la defensa de los recursos soberanos.
La reaparición del jefe de Estado en el centro de la escena política se produce en paralelo a su gira internacional, que lo llevó a viajar este jueves por la mañana a Santiago de Chile para participar del Foro de Madrid, organizado por la Fundación Disenso, y mantener encuentros diplomáticos con la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de Estados Unidos, Sarah Rogers, y con el mandatario chileno José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda. Tras su regreso a Buenos Aires, el mandatario se trasladará directamente a la Casa Rosada para encabezar la grabación del mensaje que será emitido por cadena nacional.
Horas antes de volar hacia el país vecino, Milei se había presentado en el Hotel Sheraton en un evento organizado por la Fundación Libertad y Progreso, donde defendió con vehemencia el rumbo macroeconómico de su gestión ante un auditorio colmado de empresarios, funcionarios y académicos. En un discurso totalmente improvisado, el mandatario ratificó que no habrá flexibilización en las metas fiscales ni monetarias. «El resultado fiscal no se negocia, y tampoco vamos a negociar la política monetaria porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación», remarcó, al tiempo que reconoció que el modelo implica riesgos y que «si no se muestran los resultados, se hace difícil acompañar».
En la misma línea, la jornada en el hotel porteño contó con exposiciones de referentes del liberalismo ortodoxo como Alberto Benegas Lynch y conversaciones informales encabezadas por el vocero presidencial, quienes recalcaron la intransigencia del modelo en materia de gasto público y la necesidad de sostener la denominada «batalla cultural». Sin embargo, durante todo el evento se evitó estipular cualquier referencia a la cuestión de las islas, cumpliendo al pie de la letra con la orden de silencio dispuesta por la cúpula oficialista en la última reunión de Gabinete.
