El intendente de Río Grande, Martín Pérez, lanzó duras críticas contra el presidente Javier Milei tras sus recientes declaraciones sobre la Cuestión Malvinas, contraponiendo el discurso oficial de soberanía con la parálisis de obras clave y el profundo deterioro socioeconómico que atraviesa la provincia. A través de un fuerte pronunciamiento público, el jefe comunal sostuvo que el mandatario nacional intenta disimular el impacto de sus decisiones y revertir el desgaste político acumulado frente a la ciudadanía.
En su descargo, Pérez acusó a la Casa Rosada de mantener una actitud sumamente permisiva ante el avance de las acciones unilaterales del Reino Unido en el Atlántico Sur, señalando puntualmente que durante la actual administración nacional el proyecto petrolero Sea Lion logró concretar su decisión final de inversión, asegurar su financiamiento y avanzar hacia su etapa de desarrollo a pesar de las sanciones e inhabilitaciones administrativas que pesan sobre las empresas operadoras por sus actividades ilegales en la plataforma continental argentina. Asimismo, cuestionó la paralización de la Base Naval Integrada de Ushuaia, iniciada en 2022, y criticó severamente que las políticas nacionales obliguen al personal de las Fuerzas Armadas a buscar fuentes de ingresos alternativas mientras se concretan operaciones de venta sobre terrenos estratégicos del Estado.
El intendente riograndense enfatizó también el impacto devastador de las medidas económicas nacionales sobre el entramado industrial y laboral de Tierra del Fuego, detallando que la masa de trabajadores registrados en el sector pasó de más de once mil puestos en 2023 a menos de siete mil en la actualidad, lo que representa una caída drástica superior al cuarenta por ciento. En este sentido, apuntó directamente contra la aplicación de aranceles cero a la importación y la eliminación de aportes obligatorios destinados al Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva, herramientas que resultaban vitales para el sostenimiento de la región.
Finalmente, Pérez concluyó que cada puesto de trabajo destruido atenta directamente contra los proyectos de vida, las familias y el arraigo de los fueguinos, reafirmando con contundencia que la defensa de la soberanía nacional en el extremo sur también se construye garantizando industria, ciencia, infraestructura, población permanente y trabajo digno.
