Luego de una reunión bilateral de aproximadamente cuarenta minutos en la sede de Gobierno chilena, las administraciones de Argentina y Chile emitieron una declaración conjunta en la que destacaron el firme respaldo del país trasandino al reclamo argentino sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El encuentro diplomático, encabezado por el presidente argentino Javier Milei y su par chileno José Antonio Kast, tuvo lugar en el Palacio de La Moneda en el marco de la visita del mandatario nacional a la ciudad de Santiago para participar de una cumbre internacional de sectores conservadores organizada por la Fundación Disenso a través del Foro Madrid.
En el documento oficial difundido tras la cita institucional, el gobierno chileno reafirmó sus posturas históricas en favor de una solución pacífica al conflicto en el Atlántico Sur. Ambas naciones reiteraron el llamado al Reino Unido para que reanude las negociaciones bilaterales destinadas a alcanzar una salida justa, pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, en estricto acuerdo con los lineamientos fijados por la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos. Desde la Casa Rosada expresaron su agradecimiento por la constancia en este respaldo diplomático regional, considerado un punto de consenso clave para fortalecer la posición argentina en los foros internacionales.
La reunión cara a cara entre ambos mandatarios —la tercera de carácter oficial mantenida en el transcurso del año— estuvo marcada también por la necesidad de abordar las tensiones derivadas de recientes cruces políticos y técnicos en torno a la delimitación y el control en la zona austral y el Estrecho de Magallanes. Ante este escenario, las autoridades acordaron canalizar cualquier divergencia a través de las comisiones bilaterales permanentes y la vía diplomática habitual, con el propósito fundamental de resguardar el clima de cooperación comercial, energética e infraestructura que caracteriza la relación vecinal, al tiempo que el Ejecutivo argentino reconoció el marco de soberanía chilena sobre el Estrecho en consonancia con los tratados vigentes.
Este entendimiento diplomático en territorio chileno sirvió como antecedente directo e inmediato de la posterior cadena nacional brindada por el Presidente a su regreso al país, donde detalló un conjunto de iniciativas legislativas y ejecutivas orientadas a potenciar la presencia estratégica en el sur, incluyendo el impulso a la base naval integrada en Tierra del Fuego y el endurecimiento normativo frente a la explotación no autorizada de recursos naturales en el área bajo disputa.
