Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte sobre la crítica situación del endeudamiento familiar en el país, revelando que $3,4 billones del total de créditos en mora son considerados irrecuperables por acumular más de un año de atraso. De ese monto total, el 66% corresponde a entidades no financieras de crédito, un universo que incluye a billeteras virtuales, fintech, cadenas comerciales y prestamistas no bancarios.
La morosidad en los créditos al consumo y tarjetas muestra una tendencia en constante ascenso desde hace un año y medio, impulsada por la suba generalizada de tasas de interés. De acuerdo con los datos del Banco Central procesados por la consultora EcoGo, de un total de 20,9 millones de personas con líneas de crédito vigentes, unos 5,8 millones registran atrasos mayores a 90 días.
El relevamiento detalla que los niveles de incumplimiento son marcadamente superiores en el sector no bancario. Mientras que la morosidad en los bancos se ubica en el 12,8%, en las entidades no bancarias asciende al 28%.
Esto responde principal y directamente a que las tasas de interés de estas últimas son considerablemente más altas, partiéndose de un piso que duplica o triplica a las tradicionales. Ante este escenario, una gran parte de los deudores prioriza mantener al día sus compromisos con los bancos para no perder las líneas de financiación más económicas, postergando los pasivos contraídos en billeteras y prestamistas alternativos.
Por su parte, desde la Cámara Argentina Fintech aclararon que la categoría oficial contemplada abarca a todo el espectro de prestamistas no bancarios. Dentro de este segmento heterogéneo, las entidades de préstamos a sola firma registran una morosidad del 59% y las cadenas de electrodomésticos alcanzan el 44%, mientras que cooperativas y mutuales presentan situaciones más moderadas, situándose en el 15%. Asimismo, el Banco Central detectó la incorporación reciente de aplicaciones de delivery como otorgantes de crédito a sus propios repartidores.
Un estudio complementario elaborado por la consultora Analytica profundizó en el perfil socioeconómico y geográfico de los deudores. Los datos reflejan que el fenómeno impacta con mayor dureza en los jóvenes, donde el 38,3% de los menores de 30 años tiene deudas atrasadas, así como también en los trabajadores monotributistas y en los asalariados de menores ingresos, tales como empleados municipales y provinciales.
A nivel territorial, las provincias del noroeste argentino y varios municipios del Conurbano bonaerense concentran los indicadores más críticos. Entre las provincias con mayor mora se destacan San Juan con el 35,2%, Catamarca con el 34,2%, San Luis con el 34,1% y La Rioja con el 34,0%. En cuanto a los municipios bonaerenses, Florencio Varela registra un 38,7%, José C. Paz un 37,5%, Moreno un 36,2%, Malvinas Argentinas un 35,5% y Merlo un 34,6%. En contraste, los ratios más bajos del país se observan en la Ciudad de Buenos Aires con un 16,1%, seguida por La Pampa con el 19,5% y Neuquén con el 23,3%.
En lo que respecta a los saldos adeudados, el promedio por persona se ubica en $1,2 millones en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que desciende a $925.000 en el territorio de la provincia de Buenos Aires.
