El Ejecutivo de Río Grande y los gremios que nuclean a los trabajadores municipales llegaron a un nuevo acuerdo salarial que contempla un incremento del 5% sobre el salario básico, remunerativo y bonificable, aplicable desde el 1° de julio. Con este porcentaje, la recomposición acumulada a lo largo del año llega al 15%, una medida diseñada para amortiguar el impacto del contexto inflacionario y resguardar el poder adquisitivo del personal.
La formalización del entendimiento estuvo a cargo del intendente Martín Perez, junto al secretario de Gobierno, Gastón Díaz, y la secretaria de Finanzas, Valeria Capotorto, tras concretar las negociaciones con los representantes de ATE, UPCN, ASOEM y ATSA en la mesa paritaria.
Desde la comuna explicaron que la suba impacta de manera integral en toda la estructura salarial, abarcando tanto a los agentes en actividad como a las becas municipales y a los sectores pasivos a través de los haberes de los jubilados. En simultáneo, se fijaron nuevos esquemas de pisos de ingresos, estableciendo una base de 1.250.000 pesos para el personal con título secundario y de 1.150.000 pesos para aquellos que no lo poseen.
El acuerdo se da en un escenario financiero desafiante para los gobiernos locales, marcado por la merma en la recaudación y la contracción de la actividad económica general. A pesar de estas dificultades, la administración municipal remarcó que la pauta salarial fue fruto de una planificación económica estricta orientada a equilibrar las cuentas públicas con la necesidad ineludible de revalorizar el trabajo diario de los empleados comunales.
Al respecto, el intendente Martín Perez destacó la madurez del vínculo gremial y la importancia de sostener canales abiertos de negociación permanente:
«Los momentos difíciles exigen gobiernos responsables. Nuestra obligación es cuidar los recursos públicos, fortalecer el Estado municipal y reconocer el compromiso de las y los trabajadores que todos los días están al servicio de nuestra ciudad y los vecinos. Por eso seguimos apostando al diálogo con las organizaciones sindicales y a una administración eficiente que nos permita mejorar los salarios sin comprometer la capacidad del Municipio para seguir acompañando a cada vecino y vecina».
De este modo, la gestión local consolida una política orientada a sostener la paz social y garantizar que la contraprestación de los servicios esenciales que brinda el Municipio se mantenga sin sobresaltos, protegiendo al mismo tiempo la economía de los hogares municipales.
